19 de abril de 1690: Muere en El Toboso Sor Ángela María de la Concepción, fundadora de este monasterio de Monjas trinitarias recoletas. Ángela María nació en el pueblo salmantino de Cantalapiedra el 1 de marzo de 1649, hija de Alonso Tabares y María Martínez Santo. Con trece años hizo voto de virginidad y de hacerse religiosa, con 21 años ingresó en las carmelitas descalzas de San José, en Valladolid, pero antes de profesar una misteriosa enfermedad la obligó a dejar el claustro y regresar a su casa.
Una vez recuperada no regresó con las carmelitas, sino que ingresó en las trinitarias calzadas de Medina del Campo, en donde vivió diez años con un profundo dinamismo ascético-místico, envuelto en numerosas revelaciones hasta que, arrebatada a una vida de mayor perfección y santidad, Ángela María se ofrece para ir a la nueva fundación de un monasterio recoleto en El Toboso, allí llegó como priora en 1680 junto a otras once religiosas, tras vestir el hábito recoleto en los trinitarios calzados de Madrid. El monasterio había sido construido para albergar una comunidad de clarisas franciscanas, pero la muerte de los patrones y el hecho de que en el pueblo ya hubiera otro monasterio de la misma Orden, llevó a los nuevos patronos a buscar otra Orden religiosa y a fr. Antonio Olivera a pleitear en el Consejo Real de Órdenes para conseguir los permisos necesarios.
El monumental edificio es una verdadera joya artística, de trazos solemnes, todo él de obra de sillería al más puro estilo herreriano. Ocupa una superficie de 9000 metros cuadrados con 100 metros de fachada. Sus torreones, su apreciada desnudez en la decoración y el estilo que lo envuelve hacen recordar el monasterio escurialense, por lo que se conoce al monasterio como “el Escorial de La Mancha”. Cuenta el convento con claustro de dos plantas e iglesia barroca. En su interior alberga un museo con una valiosa colección de pinturas e imaginería de la escuela española del siglo XVII, orfebrería, bordados en oro, etc.
El 10 de junio de 1681 profesaron sus votos las primeras trinitarias recoletas, es allí donde Ángela María, añadirá el nombre religioso de la Concepción. Sor Ángela María era Priora y Maestra de novicias, comenzó a poner por escrito sus arrebatos místicos, experiencias y pruebas, de modo que nos ha legado una importante colección de escritos, comparada por algunos estudiosos en cuanto a su calidad con los de Santa Teresa de Jesús, salvando las distancias: las Constituciones de la recolección, su Autobiografía, una obra espiritual, Riego espiritual para las nuevas plantas, además de numerosas cartas y algunos tratados espirituales, entre estos, el Tratado de las virtudes y el Tratado de la oración mental, que dejó sin terminar. El 22 de febrero de 1685, el papa Inocencio XI aprueba las Constituciones de la Recolección Trinitaria.
Desde el mes de julio de 1689, sor Ángela María quedó postrada en cama debido a complicaciones en sus numerosas enfermedades; poco a poco su cuerpo se fue debilitando. El 9 de abril de 1690 pidió el sacramento de la unción y el viático, diez días después murió a los 41 años de vida.
Pedro J. Huerta Nuño, osst