Llegan los últimos meses del curso y con ellos la elección de asignaturas optativas, itinerarios de estudio o instituto para el próximo curso. Para miles y miles de alumnos y alumnas españoles llega el momento de elegir si quieren optar por Religión o por su alternativa.
La Conferencia Episcopal Española sabe que, hoy por hoy, el profesorado de Religión es el único que habla a diario de Dios a los chicos y chicas que pueblan las aulas de nuestro país. El que ha tomado el relevo de la familia en la presentación de la fe cristiana a los hijos. El único que puede garantizar que el alumnado se acerque a la Sagrada Escritura o conozca los sacramentos. Por ello, como cada año, la Conferencia Episcopal Española promueve una campaña de captación de alumnado para la clase de ERE. El vídeo de la campaña para el próximo curso muestra a dos parejas jóvenes que dialogan sobre las razones para apuntar a sus hijos a Religión. Un zoom a primer plano de una de las madres introduce la parte central que nos da razones para estudiar Religión: hacernos preguntas, conocer la cultura y el arte, descubrir el Misterio, la búsqueda del sentido de la vida, entre otros argumentos. Termina con el Amor que todo lo puede y acaba venciendo siempre, no pasa nunca (cf. 1 Co 13).
Casi tres millones de alumnos se matricularon en Religión este curso escolar; más en Infantil y Primaria, menos en ESO y Bachillerato. No son los que fueron en otros tiempos, pero siguen siendo muchos. Con esperanza recibimos el pequeño repunte en la matriculación en ERE respecto al curso pasado, menos de un 1%… Pero, ¿por qué la matrícula ha bajado casi un punto porcentual al año en los últimos veinticinco? Sabemos que muchas son las razones, aunque no es fácil la solución.
Tradicionalmente la pregunta era: ¿Religión o Valores? Pero no, esa ya no es la elección. Educación en Valores Cívicos y Éticos forma parte del currículo obligatorio del sistema educativo español y ya no es la asignatura alternativa a la Religión. La asignatura alternativa se ha convertido en un fantasma, una entelequia a discreción de cada centro escolar, una especie de ensalada de contenidos llamada Atención educativa, ¡sin currículo!, que no parece presagiar un programa organizado y serio.
En la escuela católica no se elige la asignatura, ya se lleva de serie por su ideario y apoyada por los Acuerdos con la Santa Sede de 1979. En nuestros colegios no hay alternativa porque nuestra elección es la mejor, insuperable. Presentamos a Alguien que nos cambia la vida, alguien que no es una persona cualquiera, es una Persona-Acontecimiento que te hace vivir de un modo único y especial (cf. Deus caritas est 1).
Ya tenemos valores más que suficientes en los idearios de nuestros centros católicos como el amor incondicional, la misericordia y la apuesta por la inclusión ¿Qué más nos hace falta?
Son tantas las razones… Lo grande de la asignatura de Religión no son las respuestas que te pueda dar, sino las preguntas que te formulas. La respuesta está clara y solo es Cristo.
Juan Enrique Redondo Cantueso
Director Pedagógico EI-EPO
Colegio Stma. Trinidad – Trinitarios (Córdoba)