Ir al contenido
  • SIT
  • Intranet
  • Correo
  • Canal de denuncias
  • Quiénes somos
    • Nuestra historia
    • Espiritualidad
    • Apostolado
    • Santos Trinitarios
    • Figuras Trinitarias
    • Familia Trinitaria
    • Devociones Trinitarias
    • Hermandades y Cofradías
    • Transparencia
      • Canal de denuncias
  • Presencias
  • Documentos
  • Revista
  • Noticias
  • Blogs
  • Contacto
  • Quiénes somos
    • Nuestra historia
    • Espiritualidad
    • Apostolado
    • Santos Trinitarios
    • Figuras Trinitarias
    • Familia Trinitaria
    • Devociones Trinitarias
    • Hermandades y Cofradías
    • Transparencia
      • Canal de denuncias
  • Presencias
  • Documentos
  • Revista
  • Noticias
  • Blogs
  • Contacto
  • SIT
  • Intranet
  • Correo
  • Quiénes somos
    • Nuestra historia
    • Espiritualidad
    • Apostolado
    • Santos Trinitarios
    • Figuras Trinitarias
    • Familia Trinitaria
    • Devociones Trinitarias
    • Hermandades y Cofradías
    • Transparencia
      • Canal de denuncias
  • Presencias
  • Documentos
  • Revista
  • Noticias
  • Blogs
  • Contacto

Blogs

  • 27/03/2025

IV Domingo de Cuaresma

IV Domingo de Cuaresma
  • Homilías Ciclo C

Jos 5,9-12; Sal 33; 2Cor 5,17-21; Lc 15,1-3.11-32

Lo más llamativo de esta parábola de Jesús, que acabamos de escuchar, quizás sea el motivo que impulsó al Señor a pronunciarla. Dice el evangelista san Lucas que «se acercaban a Jesús todos los publicanos y los pecadores a escucharlo». Esto parecía que molestaba especialmente a aquella clase de gente que pasaba por muy religiosa y cumplidora, pues «los fariseos y los escribas murmuraban diciendo: Ese acoge a los pecadores y come con ellos». Pues bien, Jesús sale al paso de esta murmuración justificando su comportamiento con la parábola del hijo pródigo. En ella aparece Dios -el Padre- acogiendo con los brazos abiertos al hijo que se había fugado de casa malgastando la herencia paterna. El comportamiento misericordioso de Jesús con los pecadores es un reflejo, una reproducción de lo que continuamente hace el Padre con cada uno de nosotros. Por eso, en la parábola, lo más importante no es la injusticia que comete el hijo pequeño con su padre ni tampoco la incomprensible reacción del hijo mayor, llena de resentimiento y de envidia hacia su hermano pecador: el centro de la parábola es la inesperada respuesta del padre a la petición de perdón de su hijo pequeño: «El padre dijo a los criados: Sacad enseguida la mejor túnica  y vestídsela; ponedle un anillo en la mano y sandalias en los pies; traed el ternero cebado y sacrificadlo: celebremos un banquete; porque este hijo mío estaba muerto y ha revivido; estaba perdido y lo hemos encontrado».

Este es el verdadero retrato de Dios, el más hermoso y conmovedor retrato de Dios, que Jesús nos ha dejado: nosotros podemos abandonar a Dios, despreciar sus dones, malgastar su herencia, es decir, su amor, su gracia, la herencia que nos corresponde como hijos de Dios. Dios no se opone. No quiere en casa hijos a la fuerza. Respeta nuestra libertad, aunque la usemos contra él. Pero, aunque nosotros renunciemos a ser hijos, Él, que es absolutamente fiel a sí mismo, no puede renunciar a ser padre. Este punto es, sin duda, el más hermoso y consolador de la parábola: Dios que es, desde siempre, Padre, no puede dejar de serlo, por más que nosotros nos empeñemos en negarlo renunciando a nuestra condición de hijos viviendo perdidamente.

Además, Dios sigue siendo Padre sobre todo de aquellos malos hijos que lo desprecian, de aquellos que se fugan de la casa paterna esperando ilusoriamente encontrar la felicidad y la libertad viviendo al margen de Dios. El hijo menor vivió entregado a los placeres de la vida, dejándose arrastrar por el vicio, pero no encontró, al final, la felicidad que se imaginaba; más bien se encontró totalmente vacío y abandonado de todo y de todos. Pues ese es el precio amargo del pecado: una soledad total, un vacío espiritual sin salida. Todo aquello en lo que hemos puesto la ilusión se desvanece. En el caso del hijo pródigo, sólo la memoria de lo que había dejado en la casa paterna le animó a volver: «Sí, me levantaré y me pondré en camino adonde está mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti». Y ahora es cuando Jesús nos descubre el verdadero rostro de Dios: él no ha dejado nunca de ser padre. Ha estado esperando todos los días el retorno de aquel hijo; por eso “cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio y se le conmovieron las entrañas; y, echando a correr, se le echó al cuello y lo cubrió de besos”.

¿Será posible que Dios se comporte así con nosotros? ¡Dios que se conmueve cuando nos ve regresar! ¡Dios que le basta ver un poco de buena voluntad en nosotros para abrazarnos con su misericordia! ¡Dios que ordena celebrar un banquete cada vez que un hijo perdido es hallado con salud! Es la fiesta del perdón la que Jesús cuenta en esta parábola. A esta misma fiesta nos invita a cada uno de nosotros siempre, pero sobre todo durante este tiempo de cuaresma. Todos tenemos que pedir perdón al Padre; todos hemos malgastado parte de la herencia; todos hemos sido alguna vez hijos rebeldes. Por eso hoy resuena con fuerza la exhortación apremiante del apóstol Pablo: “En nombre de Cristo os pedimos que os reconciliéis con Dios”. Y la razón no puede ser más convincente: “Pues al que no había pecado, Dios lo hizo expiar nuestros pecados, para que nosotros, unidos a él, recibamos la salvación de Dios”.

Volvamos al Señor, que él nos espera para abrazarnos de nuevo; no nos espera para echarnos en cara nuestro pecado. Todo lo contrario: nos espera para celebrar una fiesta, para volver a regalarnos su herencia. Volvamos al Señor, que no quiere la muerte del pecador sino que se convierta y viva. Pues nuestra conversión es la alegría de Dios, como dijo un día Jesús: «habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierte que por noventa y nueve justos que no tengan necesidad de conversión”.

 

José Mª de Miguel, O.SS.T.

AntAnteriorIII Domingo de Cuaresma
SiguienteCuaresma en camino trinitarioSiguiente

Compartir

blogs recientes

Loading...
Fiesta del Santísimo Redentor: la Familia Trinitaria cierra el septenario por los cristianos perseguidos
Hoy, viernes 23 de octubre, la Familia Trinitaria celebra la...
SEGUIR LEYENDO
Santisimo Redentor fiesta
Domingo XXX (A)
Ex 22,20-26; Sal 17; 1Tes 1,5-10; Mt 22,34-40 Empezamos esta...
SEGUIR LEYENDO
Discernir la vocación: aprender a escuchar
Hay preguntas que no se resuelven con una búsqueda en...
SEGUIR LEYENDO
VOCACIÓN TRINITARIA
Domingo XXIX (A)
Is 45,1.4-6; Sal 95; 1Tes 1,1-5; Mt 22,15-21 Celebramos este...
SEGUIR LEYENDO
Juntos en camino: el valor de la comunidad en la vida trinitaria
Nadie descubre su vocación en soledad, y nadie la sostiene...
SEGUIR LEYENDO
Por qué quedarse en Alepo: el apoyo del SIT a la parroquia de La Anunciación
Cada tarde, cuando terminan las clases, un grupo de niños...
SEGUIR LEYENDO
Loading...
Fiesta del Santísimo Redentor: la Familia Trinitaria cierra el septenario por los cristianos perseguidos
Hoy, viernes 23 de octubre, la Familia Trinitaria celebra la...
SEGUIR LEYENDO
Santisimo Redentor fiesta
Domingo XXX (A)
Ex 22,20-26; Sal 17; 1Tes 1,5-10; Mt 22,34-40 Empezamos esta...
SEGUIR LEYENDO
Discernir la vocación: aprender a escuchar
Hay preguntas que no se resuelven con una búsqueda en...
SEGUIR LEYENDO
VOCACIÓN TRINITARIA
Domingo XXIX (A)
Is 45,1.4-6; Sal 95; 1Tes 1,1-5; Mt 22,15-21 Celebramos este...
SEGUIR LEYENDO
Juntos en camino: el valor de la comunidad en la vida trinitaria
Nadie descubre su vocación en soledad, y nadie la sostiene...
SEGUIR LEYENDO
Por qué quedarse en Alepo: el apoyo del SIT a la parroquia de La Anunciación
Cada tarde, cuando terminan las clases, un grupo de niños...
SEGUIR LEYENDO
Loading...
Santisimo Redentor fiesta
23 Oct 2026

Fiesta del Santísimo Redentor:...

Hoy, viernes 23 de octubre, la Familia Trinitaria celebra la...
seguir leyendo
22 Oct 2026

Domingo XXX (A)

Ex 22,20-26; Sal 17; 1Tes 1,5-10; Mt 22,34-40 Empezamos esta...
seguir leyendo
VOCACIÓN TRINITARIA
22 Oct 2026

Discernir la vocación: aprender...

Hay preguntas que no se resuelven con una búsqueda en...
seguir leyendo
Trinitarios
Provincia del Espíritu Santo
Facebook-f Twitter Instagram Youtube Whatsapp

Espacio desarrollado por ©Universo GlobalEduca

Aviso Legal | Política de Privacidad | Cookies
  • Facebook
  • Twitter
  • Instagram
  • YouTube
  • WhatsApp
Gestionar consentimiento
Para ofrecer las mejores experiencias, utilizamos tecnologías como las cookies para almacenar y/o acceder a la información del dispositivo. El consentimiento de estas tecnologías nos permitirá procesar datos como el comportamiento de navegación o las identificaciones únicas en este sitio. No consentir o retirar el consentimiento, puede afectar negativamente a ciertas características y funciones.
Funcional Siempre activo
El almacenamiento o acceso técnico es estrictamente necesario para el propósito legítimo de permitir el uso de un servicio específico explícitamente solicitado por el abonado o usuario, o con el único propósito de llevar a cabo la transmisión de una comunicación a través de una red de comunicaciones electrónicas.
Preferencias
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para la finalidad legítima de almacenar preferencias no solicitadas por el abonado o usuario.
Estadísticas
El almacenamiento o acceso técnico que es utilizado exclusivamente con fines estadísticos. El almacenamiento o acceso técnico que se utiliza exclusivamente con fines estadísticos anónimos. Sin un requerimiento, el cumplimiento voluntario por parte de tu proveedor de servicios de Internet, o los registros adicionales de un tercero, la información almacenada o recuperada sólo para este propósito no se puede utilizar para identificarte.
Marketing
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para crear perfiles de usuario para enviar publicidad, o para rastrear al usuario en una web o en varias web con fines de marketing similares.
  • Administrar opciones
  • Gestionar los servicios
  • Gestionar {vendor_count} proveedores
  • Leer más sobre estos propósitos
Ver preferencias
  • {title}
  • {title}
  • {title}