Ir al contenido
  • SIT
  • Intranet
  • Correo
  • Canal de denuncias
  • Quiénes somos
    • Nuestra historia
    • Espiritualidad
    • Apostolado
    • Santos Trinitarios
    • Figuras Trinitarias
    • Familia Trinitaria
    • Devociones Trinitarias
    • Hermandades y Cofradías
    • Transparencia
      • Canal de denuncias
  • Presencias
  • Documentos
  • Revista
  • Noticias
  • Blogs
  • Contacto
  • Quiénes somos
    • Nuestra historia
    • Espiritualidad
    • Apostolado
    • Santos Trinitarios
    • Figuras Trinitarias
    • Familia Trinitaria
    • Devociones Trinitarias
    • Hermandades y Cofradías
    • Transparencia
      • Canal de denuncias
  • Presencias
  • Documentos
  • Revista
  • Noticias
  • Blogs
  • Contacto
  • SIT
  • Intranet
  • Correo
  • Quiénes somos
    • Nuestra historia
    • Espiritualidad
    • Apostolado
    • Santos Trinitarios
    • Figuras Trinitarias
    • Familia Trinitaria
    • Devociones Trinitarias
    • Hermandades y Cofradías
    • Transparencia
      • Canal de denuncias
  • Presencias
  • Documentos
  • Revista
  • Noticias
  • Blogs
  • Contacto

Blogs

  • 12/08/2026

Domingo XX (A)

  • Homilías Ciclo A

Is 56, 1.6-7; Sal 66; Rom 11,13-15.29-32; Mt 15,21-28

Antes y ahora, los extranjeros suscitan en muchos ciudadanos recelos, temor, rechazo. Los extranjeros son los que no forman parte del grupo, del clan, del pueblo, de la nación. Cuando un pueblo funda su identidad en la raza, más difícil lo tiene el extranjero para formar parte de él, para ser aceptado como miembro de pleno derecho. Como muchos pueblos de la antigüedad, Israel se ha configurado como grupo cerrado, fundado en la sangre. Con una comprensión así, Dios era “su” Dios, casi un Dios nacional que velaba sólo por él, y se enfrentaba con los demás pueblos, como si no fueran también suyos, como creador y padre de todos que es. El profeta Isaías “desnacionaliza” a Dios, abriéndolo al mundo entero. Para Dios y ante Dios no hay ningún extranjero; nadie es extraño ni forastero, porque Dios ofrece a todos los pueblos su salvación: “Oh Dios, que todos los pueblos te alaben”, canta gozoso el salmista. Al pueblo de Israel, le pide el Señor por boca de Isaías que observe el derecho y practique la justicia, y a nosotros, que no somos del pueblo de Israel, sólo nos pide acoger la salvación: “A los extranjeros que se han unido al Señor para servirlo, para amar el nombre del Señor y ser sus servidores… A los extranjeros que guardan el sábado sin profanarlo y mantienen mi alianza, los traeré a mi monte santo, los llenaré de júbilo en mi casa de oración”. Todos estamos invitados a su casa, el hogar de todos sus hijos; todos estamos llamados a participar del gozo de la salvación, con tal que sirvamos con fidelidad y amor al Señor, cumpliendo su alianza que para todos está resumida en los Diez Mandamientos.

El mensaje de Isaías lo completa san Pablo: a uno y a otros, o sea, a Israel y a los demás pueblos, Dios, en la persona y obra de su Hijo, nos ofrece la misma salvación, pues todos la necesitamos, ya que todos hemos pecado, apartándonos del camino que Dios nos señaló: unos y otros formamos el mismo grupo de desobedientes a la voluntad de Dios. El Apóstol lo resume así: “pues Dios nos encerró a todos en desobediencia, para tener misericordia de todos”. Antes la necesitaban de un modo particular los paganos, o sea, nosotros, pues Israel gozaba de la amistad y compañía de Dios; ahora que los judíos han rechazado la salvación realizada por Jesucristo y los paganos, nosotros, la hemos acogido, ellos están enfrentados y nosotros gozamos de la amistad divina, si cumplimos los mandamientos. Pero para Pablo este enfrentamiento no puede ser definitivo, pues “los dones y la llamada de Dios son irrevocables”. En todo caso, a uno y a otros nos recuerda el Apóstol que Dios exige la misma respuesta de fe y arrepentimiento si queremos ser abrazados por su misericordia y disfrutar de la salvación que nos alcanzó Jesucristo con su muerte y resurrección.

El encuentro de Jesús con aquella mujer cananea resulta, a primera vista, desconcertante. El Señor se muestra áspero y hasta cruel con ella, que, al fin y al cabo, como madre, le imploraba la curación de su hija, que sufría mucho. Es el relato de la fe que obra milagros. Recordemos la escena. Esta madre se acerca a Jesús, sin duda porque había oído hablar de él, de los milagros que hacía con los enfermos: “Ten compasión de mí, Señor, Hijo de David. Mi hija tiene un demonio muy malo”. Es una forma de ponderarle los sufrimientos que padecía su hija. “Señor, ayúdame”. Pero Jesús no parece darse por aludido, por eso sus discípulos interceden a favor de aquella madre angustiada: “Atiéndela, que viene detrás gritando”. La respuesta de Jesús es decepcionante y hasta ofensiva: “Sólo he sido enviado a las ovejas descarriadas de Israel… No está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los perros”. Semejante manera de responder nos resulta extraña, es como si fuera otro Jesús el que aquí habla, un Jesús sin corazón. La mujer ha entendido la indirecta y le responde con humildad, pero con gran osadía: “Tienes razón, Señor; pero también los perros se comen las migajas que caen de la mesa de los amos”. Ella es consciente de la misión de Jesús, pero no puede entender que sea tan rígida y estrecha que no puedan los demás, los que no son hijos, es decir, miembros del pueblo de Israel, participar de alguna migaja del amor de Dios. Hasta aquí quería llegar Jesús; él no desea ser confundido con un curandero cualquiera que va por ahí haciendo milagros. El diálogo con la mujer cananea es el diálogo de la maduración de la fe, porque la fe, en el camino de purificación, pasa siempre por la prueba de la noche oscura, pero al final siempre se vislumbra la luz: “Mujer, qué grande es tu fe: que se cumpla lo que deseas”. 

La Eucaristía es el banquete de los hijos, de todos los hijos e hijas de Dios de cualquier pueblo o nación. El profeta pedía a los extranjeros que guardaran el sábado para ser amados por Dios; a nosotros, los discípulos de Jesús, se nos pide que santifiquemos el domingo, sobre todo con la participación en la Misa dominical, en la cual el Señor nos da el “pan de los hijos” que alimenta la fe y fortalece la esperanza de la salvación.

 

José Mª de Miguel, osst

AntAnteriorDomingo XIX (A)

Compartir

blogs recientes

Loading...
Domingo XIX (A)
1Re 19,9-13; Sal 84; Rom 9,1-5; Mt 14,22-33 Dios se...
SEGUIR LEYENDO
Corea del Sur, donde la Trinidad se hace familia
El P. Sergio García, Consejero Provincial de la Orden de...
SEGUIR LEYENDO
El siglo de la Soledad. Origen y propuestas para superarla.
Dos libros nos han arrojado luz para este tema: el...
SEGUIR LEYENDO
Lecturas de verano: acercarnos a los cristianos perseguidos
Llega el verano y, con él, algo más de tiempo...
SEGUIR LEYENDO
Domingo XVIII (A)
Is 55,1-3; Sal 144; Rom 8,35.37-39; Mt 14,13-21 Después de...
SEGUIR LEYENDO
Domingo XVII (A)
1 Re 3,5.7-12; Sal 118; Rom 8,28-30; Mt 13,44-52 El...
SEGUIR LEYENDO
Loading...
Domingo XIX (A)
1Re 19,9-13; Sal 84; Rom 9,1-5; Mt 14,22-33 Dios se...
SEGUIR LEYENDO
Corea del Sur, donde la Trinidad se hace familia
El P. Sergio García, Consejero Provincial de la Orden de...
SEGUIR LEYENDO
El siglo de la Soledad. Origen y propuestas para superarla.
Dos libros nos han arrojado luz para este tema: el...
SEGUIR LEYENDO
Lecturas de verano: acercarnos a los cristianos perseguidos
Llega el verano y, con él, algo más de tiempo...
SEGUIR LEYENDO
Domingo XVIII (A)
Is 55,1-3; Sal 144; Rom 8,35.37-39; Mt 14,13-21 Después de...
SEGUIR LEYENDO
Domingo XVII (A)
1 Re 3,5.7-12; Sal 118; Rom 8,28-30; Mt 13,44-52 El...
SEGUIR LEYENDO
Loading...
05 Ago 2026

Domingo XIX (A)

1Re 19,9-13; Sal 84; Rom 9,1-5; Mt 14,22-33 Dios se...
seguir leyendo
04 Ago 2026

Corea del Sur, donde...

El P. Sergio García, Consejero Provincial de la Orden de...
seguir leyendo
03 Ago 2026

El siglo de la...

Dos libros nos han arrojado luz para este tema: el...
seguir leyendo
Trinitarios
Provincia del Espíritu Santo
Facebook-f Twitter Instagram Youtube Whatsapp

Espacio desarrollado por ©Universo GlobalEduca

Aviso Legal | Política de Privacidad | Cookies
  • Facebook
  • Twitter
  • Instagram
  • YouTube
  • WhatsApp