El curso 2024-2025 en la Fundación Educativa Santísima Trinidad ha sido una travesía inspiradora en la que, bajo el lema “Contigo cambia todo”, hemos descubierto cómo el encuentro con Jesús, con los demás y con nosotros mismos puede transformar profundamente nuestra manera de ser, educar y acompañar.
Nuestro lema no ha sido una frase más en los pasillos ha sido el motor de una experiencia compartida que nos ha impulsado a mirar con nuevos ojos, a vivir con esperanza y a trabajar con pasión en cada rincón de nuestra misión educativa.
Porque “contigo” no es un cualquiera. Ese “contigo” eres tú, soy yo, es cada uno de nosotros… pero también es Jesús, que en cada gesto de amor y entrega ha hecho de nuestro año una tierra buena para la transformación. Contigo cambia todo, porque cuando te reconozco, incluyo en mi historia, cuando hacemos camino juntos… ya nada vuelve a ser igual.
Desde la visión pastoral que inspira labor educativa, este curso hemos apostado por un modelo organizativo corresponsable. No hablamos sólo de estructuras o métodos, sino de un estilo de ser comunidad educativa que se fundamenta en la cercanía, la confianza y la circularidad, como reflejo del amor de Dios Trinidad.
Hemos buscado que cada miembro de nuestra comunidad educativa, se sintiera protagonista de la misión. No espectadores, sino implicados de verdad en un proyecto común donde se valoran a cada persona, se acompaña desde la escucha, y se construyen espacios de comunidad con corazón.
Este enfoque ha reforzado el ambiente de nuestros coles como verdaderos hogares de confianza y esperanza, donde no hay periferias ni exclusiones, sino oportunidades para que todos se sientan parte y puedan brillar.
En este año hemos seguido impulsando una pedagogía del trabajo y de la constancia, no entendida como exigencia vacía, sino como camino de realización personal y comunitaria. El esfuerzo, el aprendizaje y la creatividad han sido pilares de nuestras propuestas, integrando recursos pedagógicos y humanos que nos ayuden a dar respuesta a los desafíos de nuestra vocación educativa.
El lápiz que ha simbolizado el lema ha sido clave en este camino: una herramienta sencilla, humilde, pero poderosa. Con ella escribimos nuevas historias, dibujamos otros futuros, y creamos realidades distintas, porque creemos que la educación transforma y libera desde dentro.
Pero ese lápiz se ha transformado también en corazón, recordándonos que, sin amor, sin entrega, sin relación profunda con los otros, no hay verdadero cambio. Porque sólo desde el corazón nace lo nuevo.
Y como comunidad educativa que quiere vivir la fe con obras, este curso hemos unido nuestras manos en torno al proyecto solidario de la Escuela De Matha School en Tulsibari, en el estado de Assam (India). Este gesto concreto ha sido más que una ayuda económica: ha sido una experiencia de comunión, de apertura a otros mundos, de sensibilidad hacia quienes viven en realidades distintas, pero con los mismos sueños de crecer, aprender y vivir con dignidad.
Desde nuestras aulas hasta las de Assam, se ha dibujado un puente hecho de ilusión, generosidad y conciencia global. Contigo cambia todo también allí, porque nuestra entrega traspasa fronteras y se convierte en semilla de esperanza para otros.
Si algo ha caracterizado este curso ha sido la vivencia de uno de nuestros valores más significativos: la pasión. Ese espíritu luchador, y comprometido que no se conforma con repetir lo de siempre, sino que busca mejorar, crecer, caminar hacia lo nuevo con alegría y determinación.
No ha sido un año perfecto, pero sí profundamente auténtico y valiente, lleno de aprendizajes, de pequeños gestos que han hecho grande nuestra misión, y de una mirada renovada hacia el futuro.
Este curso ha sido una invitación a nacer de nuevo: en la forma de mirar, de relacionarnos, de educar en libertad y de acompañar. A hacerlo todo nuevo, desde el corazón, desde el Evangelio, desde esa Trinidad misericordiosa que es comunidad de amor, libertad y entrega.
Porque contigo, como dice nuestro lema, cambia todo: cambia la mirada, cambia la realidad, cambia el mundo. Y eso, en FEST, lo sabemos bien, porque educamos en libertad y para la libertad, desde el amor que redime y libera.
Finalizamos este curso agradecidos y con el corazón encendido. Porque si este año hemos aprendido algo, es que cuando caminamos juntos… todo florece.
Elena Dionisio Ruiz, hermana Trinitaria
Área de Evangelización y Pastoral de FEST