Ir al contenido
  • SIT
  • Intranet
  • Correo
  • Canal de denuncias
  • Quiénes somos
    • Nuestra historia
    • Espiritualidad
    • Apostolado
    • Santos Trinitarios
    • Figuras Trinitarias
    • Familia Trinitaria
    • Devociones Trinitarias
    • Hermandades y Cofradías
    • Transparencia
      • Canal de denuncias
  • Presencias
  • Documentos
  • Revista
  • Noticias
  • Blogs
  • Contacto
  • Quiénes somos
    • Nuestra historia
    • Espiritualidad
    • Apostolado
    • Santos Trinitarios
    • Figuras Trinitarias
    • Familia Trinitaria
    • Devociones Trinitarias
    • Hermandades y Cofradías
    • Transparencia
      • Canal de denuncias
  • Presencias
  • Documentos
  • Revista
  • Noticias
  • Blogs
  • Contacto
  • SIT
  • Intranet
  • Correo
  • Quiénes somos
    • Nuestra historia
    • Espiritualidad
    • Apostolado
    • Santos Trinitarios
    • Figuras Trinitarias
    • Familia Trinitaria
    • Devociones Trinitarias
    • Hermandades y Cofradías
    • Transparencia
      • Canal de denuncias
  • Presencias
  • Documentos
  • Revista
  • Noticias
  • Blogs
  • Contacto

Blogs

  • 12/10/2024

Domingo XXVIII del Tiempo Ordinario (B)

XXVIII Domingo del tiempo ordinario (B)
  • Homilías Ciclo B
Sab 7,7-11; Sal 89; Heb 4,12-13; Mc 10,17-30

La escena es conmovedora; un joven se arrodilla delante de Jesús y le hace una pregunta decisiva: “Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna?”. Nadie le había llamado antes ‘maestro bueno’ a Jesús. Aquel joven le tenía en alta estima, porque bueno sólo es Dios. Pero Jesús también es bueno, puesto que participa de la bondad misma de Dios. El joven no se equivoca al llamar ‘maestro bueno’ a Jesús. Y porque es bueno sabrá orientarle hacia la vida de Dios. La respuesta de Jesús no se pierde en consideraciones teóricas, va derecha a lo esencial: para alcanzar la vida eterna hay que cumplir los mandamientos. Y cita en concreto los que se refieren a la relación con el prójimo: honrar a los padres; no matar; no cometer adulterio; no robar ni estafar; no dar falso testimonio ni mentir. Jesús no sólo no anula los mandamientos, sino que los pone como fundamento para heredar la vida eterna. Todos podemos vernos retratados en la pregunta del aquel joven: qué tenemos que hacer para conseguir la salvación, pues esta es la cuestión principal. Y todos tenemos que sentirnos interpelados por las palabras de Jesús: el camino que conduce a la vida eterna lo señaló Dios mismo: son los diez mandamientos. Y nadie puede alegar ignorancia al respecto, pues Dios mismo los grabó en el corazón humano. Toda conciencia recta sabe que matar, robar, engañar, mentir, violar, cometer adulterio, maltratar o no respetar a los padres es algo malo y digno de castigo. Los que se saltan estos preceptos no pueden esperar heredar la vida eterna.  

Pero Jesús, a la vista de la respuesta de su joven interlocutor: “Maestro, todo eso lo he cumplido desde mi juventud”, le propone dar un paso adelante: “Una cosa te falta: anda, vende lo que tienes, dáselo a los pobres, así tendrás un tesoro en el cielo-, y luego ven y sígueme”. El cumplimiento de los mandamientos nos abre las puertas de la vida eterna; el seguimiento de Jesús da pleno sentido a los mandamientos, los lleva a sus últimas consecuencias. Jesús pide al joven que se despoje de sí mismo, de todo lo que tiene, para acercarse a él, y compartir su misma vida. La perfección en su grado más alto sólo la alcanzan aquellos que se identifican plenamente con Cristo. La invitación no dio resultado; el joven no fue capaz de asimilar las palabras de Jesús; eran demasiado exigentes. Jesús le había mirado “con cariño”, pero el joven “frunció el ceño y se marchó triste porque era muy rico”. No cabe duda de que Jesús sintió la marcha de aquel joven, por eso lanza unas duras palabras contra lo que considera que es el obstáculo mayor para llegar a ser verdaderos discípulos: el peso de las riquezas que atan y encadenan el corazón del hombre a las realidades terrenas impidiéndole elevar la mirada hacia Dios. 

“¡Qué difícil les será entrar en el Reino de Dios a los que tienen riquezas”! Y repite de nuevo: “Hijos, ¡qué difícil es entrar en el Reino de Dios! Más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el reino de Dios”. Ya había dicho en otro momento que no podemos servir a Dios y al dinero, porque el dinero funciona como un ídolo que exigen adoración y entrega total. El que está poseído por la sed de riquezas no mira a otra cosa, no hay otra realidad ni otros valores, ni la justicia, ni la familia, ni la amistad. Para el que lo primero es el dinero y después todo lo demás, no hay Dios ni mandamientos que valgan, por eso advierte Jesús que a los ricos atrapados por la fiebre del poseer más y más les va a resultar difícil la salvación. En realidad, para ellos la salvación son sus riquezas. De todas formas, Jesús no los da por perdidos irremediablemente. Por eso, responde a los discípulos, sorprendidos ante las duras palabras del Maestro, abriendo una puerta a la esperanza: por nosotros mismos no podemos salvarnos, pero “Dios lo puede todo”.

En un momento dado, el cristiano que no cumple los mandamientos, o el rico atrapado en su avaricia, puede dar un vuelco y ponerse en manos de Dios. Aun el corazón más endurecido en el pecado hasta el último respiro de vida tiene una oportunidad para volverse hacia Dios.  Preferir la sabiduría a todas las riquezas es condición necesaria para comprender estas palabras del Señor, decíamos al principio. Ahora, a la vista de su contenido podemos entender mejor lo que nos ha dicho el autor de la Carta a los hebreos: “La palabra de Dios es viva y eficaz, más tajante que espada de doble filo; penetra hasta el punto donde se dividen alma y espíritu”. La Palabra de Dios nos revela nuestras intenciones más ocultas, nuestros deseos más íntimos, sacándolos a la luz para sanarlos.

 

José Mª de Miguel González, osst

AntAnteriorFr. Jerónimo de San Félix
SiguienteDomingo XXIX del Tiempo Ordinario (B)Siguiente

Compartir

blogs recientes

Loading...
Fiesta del Santísimo Redentor: la Familia Trinitaria cierra el septenario por los cristianos perseguidos
Hoy, viernes 23 de octubre, la Familia Trinitaria celebra la...
SEGUIR LEYENDO
Santisimo Redentor fiesta
Domingo XXX (A)
Ex 22,20-26; Sal 17; 1Tes 1,5-10; Mt 22,34-40 Empezamos esta...
SEGUIR LEYENDO
Discernir la vocación: aprender a escuchar
Hay preguntas que no se resuelven con una búsqueda en...
SEGUIR LEYENDO
VOCACIÓN TRINITARIA
Domingo XXIX (A)
Is 45,1.4-6; Sal 95; 1Tes 1,1-5; Mt 22,15-21 Celebramos este...
SEGUIR LEYENDO
Juntos en camino: el valor de la comunidad en la vida trinitaria
Nadie descubre su vocación en soledad, y nadie la sostiene...
SEGUIR LEYENDO
Por qué quedarse en Alepo: el apoyo del SIT a la parroquia de La Anunciación
Cada tarde, cuando terminan las clases, un grupo de niños...
SEGUIR LEYENDO
Loading...
Fiesta del Santísimo Redentor: la Familia Trinitaria cierra el septenario por los cristianos perseguidos
Hoy, viernes 23 de octubre, la Familia Trinitaria celebra la...
SEGUIR LEYENDO
Santisimo Redentor fiesta
Domingo XXX (A)
Ex 22,20-26; Sal 17; 1Tes 1,5-10; Mt 22,34-40 Empezamos esta...
SEGUIR LEYENDO
Discernir la vocación: aprender a escuchar
Hay preguntas que no se resuelven con una búsqueda en...
SEGUIR LEYENDO
VOCACIÓN TRINITARIA
Domingo XXIX (A)
Is 45,1.4-6; Sal 95; 1Tes 1,1-5; Mt 22,15-21 Celebramos este...
SEGUIR LEYENDO
Juntos en camino: el valor de la comunidad en la vida trinitaria
Nadie descubre su vocación en soledad, y nadie la sostiene...
SEGUIR LEYENDO
Por qué quedarse en Alepo: el apoyo del SIT a la parroquia de La Anunciación
Cada tarde, cuando terminan las clases, un grupo de niños...
SEGUIR LEYENDO
Loading...
Santisimo Redentor fiesta
23 Oct 2026

Fiesta del Santísimo Redentor:...

Hoy, viernes 23 de octubre, la Familia Trinitaria celebra la...
seguir leyendo
22 Oct 2026

Domingo XXX (A)

Ex 22,20-26; Sal 17; 1Tes 1,5-10; Mt 22,34-40 Empezamos esta...
seguir leyendo
VOCACIÓN TRINITARIA
22 Oct 2026

Discernir la vocación: aprender...

Hay preguntas que no se resuelven con una búsqueda en...
seguir leyendo
Trinitarios
Provincia del Espíritu Santo
Facebook-f Twitter Instagram Youtube Whatsapp

Espacio desarrollado por ©Universo GlobalEduca

Aviso Legal | Política de Privacidad | Cookies
  • Facebook
  • Twitter
  • Instagram
  • YouTube
  • WhatsApp
Gestionar consentimiento
Para ofrecer las mejores experiencias, utilizamos tecnologías como las cookies para almacenar y/o acceder a la información del dispositivo. El consentimiento de estas tecnologías nos permitirá procesar datos como el comportamiento de navegación o las identificaciones únicas en este sitio. No consentir o retirar el consentimiento, puede afectar negativamente a ciertas características y funciones.
Funcional Siempre activo
El almacenamiento o acceso técnico es estrictamente necesario para el propósito legítimo de permitir el uso de un servicio específico explícitamente solicitado por el abonado o usuario, o con el único propósito de llevar a cabo la transmisión de una comunicación a través de una red de comunicaciones electrónicas.
Preferencias
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para la finalidad legítima de almacenar preferencias no solicitadas por el abonado o usuario.
Estadísticas
El almacenamiento o acceso técnico que es utilizado exclusivamente con fines estadísticos. El almacenamiento o acceso técnico que se utiliza exclusivamente con fines estadísticos anónimos. Sin un requerimiento, el cumplimiento voluntario por parte de tu proveedor de servicios de Internet, o los registros adicionales de un tercero, la información almacenada o recuperada sólo para este propósito no se puede utilizar para identificarte.
Marketing
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para crear perfiles de usuario para enviar publicidad, o para rastrear al usuario en una web o en varias web con fines de marketing similares.
  • Administrar opciones
  • Gestionar los servicios
  • Gestionar {vendor_count} proveedores
  • Leer más sobre estos propósitos
Ver preferencias
  • {title}
  • {title}
  • {title}