El Ministro Provincial de la Provincia del Espíritu Santo, Fray Pedro Aliaga Asensio, ha firmado un decreto que incorpora a la oración diaria de todas las comunidades de la Provincia, y de los Vicariatos provinciales «San Simón de Rojas» y «Beato Domingo Iturrate», la oración por los cristianos perseguidos. Más que la puesta en marcha de algo nuevo, el decreto recoge y da forma estable a una sensibilidad que la Provincia venía ya cultivando: la de sentirse cercana, unida y corresponsable con quienes en tantos lugares del mundo sufren por su fe.
A partir del 12 de septiembre de 2026, cada mañana, tras el rezo del Ángelus (o del Regina Coeli en tiempo pascual) y antes de comenzar la Liturgia de las Horas, las comunidades recitarán en común la colecta de la misa «por los cristianos perseguidos» del Misal Romano:
Oremos.
Señor Dios, que en tu providencia misteriosa
asocias la Iglesia a los dolores de tu Hijo,
concede a los fieles, que sufren por tu nombre,
espíritu de paciencia y caridad,
para que se manifiesten siempre
testigos verdaderos y fieles de tus promesas.
Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
Fruto de un camino recorrido, no un punto de partida
El decreto se apoya en lo dispuesto por el Capítulo General de la Orden, celebrado en 2025, cuyo Documento Final pide, en su número 13, «incorporar asiduamente la oración por los cristianos perseguidos en las celebraciones comunitarias, en las liturgias y en los momentos de formación espiritual, para mantener viva la memoria de esta dolorosa realidad en nuestras comunidades». Pero ese mandato capitular recoge y da cauce a una conciencia que ya se había ido formando en el discernimiento comunitario, y que coincide con lo que desde hace años se vive en la Curia General de la Orden y en varias Provincias.
Institucionalizar esta oración es reconocer por escrito lo que la vida y la escucha del sufrimiento de tantos hermanos y hermanas ya venían pidiendo: que ese dolor tenga un lugar fijo, diario, en el corazón de nuestra oración común.
Una persecución que no deja de crecer: lo que dicen los datos
Este decreto responde a una realidad que los informes internacionales miden y documentan cada año con cifras cada vez más alarmantes. Según la Lista Mundial de la Persecución 2026, elaborada por Open Doors y presentada en enero de 2026, el número de cristianos que sufren persecución o discriminación grave en el mundo ha alcanzado un nuevo récord: 388 millones de personas, ocho millones más que el año anterior. De ellos, 201 millones son mujeres o niñas, y 110 millones son menores de quince años.
El número de países con un nivel de persecución «extrema» ha pasado de 13 a 15 en solo un año. Corea del Norte encabeza la lista por vigésimo cuarto año consecutivo, pero el dato que más ha alarmado a los observadores es el de Siria, que ha registrado el mayor salto en la historia de este informe: en apenas doce meses ha pasado del puesto 18 al 6, tras la caída del régimen de Bashar al Asad y el vacío de poder que ha dejado expuesta a la minoría cristiana frente a los grupos extremistas. Según Open Doors, en Siria apenas quedan ya 300.000 cristianos, varios cientos de miles menos que hace una década.
Las cifras de violencia también han crecido. En el último año se ha registrado el asesinato de 4.849 cristianos por motivos de fe —una media de 13 personas cada día—, frente a los 4.476 del informe anterior. Nigeria concentra por sí sola 3.490 de esas muertes, más que la suma de todos los demás países juntos, y la cifra ha aumentado respecto a los 3.100 del año previo. A ello se suman 224.129 cristianos obligados a huir de su hogar o a esconderse, 67.843 golpeados, amenazados o maltratados, 25.794 ataques a viviendas y comercios, 3.632 iglesias o propiedades cristianas atacadas o cerradas, y 5.202 víctimas de abusos sexuales o matrimonios forzados, esta última cifra también al alza respecto al año anterior.
A esta radiografía se suma el Informe sobre Libertad Religiosa en el Mundo 2025, de la fundación Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), que analiza 196 países y ha detectado violaciones graves de la libertad religiosa en 62 de ellos —persecución propiamente dicha en 24 y discriminación en otros 38—, una realidad que afecta ya a 5.400 millones de personas en el planeta. Según ACN, los cristianos son perseguidos directamente por su fe en 15 países, y en 33 países la persecución religiosa está obligando a los cristianos a huir. En conjunto, casi 340 millones de cristianos —uno de cada siete en el mundo— viven en un país donde sufren algún tipo de persecución, y la situación se ha agravado en más del 60% de los países analizados.
Estos datos no son una estadística lejana: son el rostro concreto de hermanos y hermanas en la fe a quienes la Provincia quiere seguir muy de cerca, sosteniéndolos con su oración diaria.
Una respuesta a la debilidad, para hacer fuertes a los que sufren
Ante una realidad que crece año tras año, la respuesta de la Provincia nace de la necesidad sentida de acompañar y sostener a quienes se encuentran débiles, amenazados o probados en su fe. Al insertar esta oración entre el Ángelus y la Liturgia de las Horas, momento ya fijo en la jornada, la Provincia asegura que ese acompañamiento forme parte estable de su respiración espiritual cotidiana.
La colecta que se reza pide precisamente eso: «espíritu de paciencia y caridad» para los que sufren por el nombre de Cristo, para que «se manifiesten siempre testigos verdaderos y fieles» de las promesas de Dios. Es una oración que no se limita a recordar el dolor ajeno, sino que busca fortalecer a quienes lo padecen, poniendo la fragilidad de tantos hermanos perseguidos bajo la fuerza de la comunión de toda la Provincia.
De este modo, este decreto es, ante todo, fruto: fruto de lo trabajado, de lo vivido y discernido en comunidad, y de la convicción de que, en los tiempos que corren la Provincia del Espíritu Santo no puede permanecer ajena al sufrimiento de la Iglesia perseguida, sino que está llamada a sostenerla con su oración de cada día.
Fuentes de los datos:
Open Doors — World Watch List 2026 (Baptist Press): enlace
Open Doors — 388 millones de cristianos perseguidos (Vatican News): enlace
Ayuda a la Iglesia Necesitada — Informe sobre Libertad Religiosa en el Mundo 2025: enlace