Ir al contenido
  • SIT
  • Intranet
  • Correo
  • Canal de denuncias
  • Quiénes somos
    • Nuestra historia
    • Espiritualidad
    • Apostolado
    • Santos Trinitarios
    • Figuras Trinitarias
    • Familia Trinitaria
    • Devociones Trinitarias
    • Hermandades y Cofradías
    • Transparencia
      • Canal de denuncias
  • Presencias
  • Documentos
  • Revista
  • Noticias
  • Blogs
  • Contacto
  • Quiénes somos
    • Nuestra historia
    • Espiritualidad
    • Apostolado
    • Santos Trinitarios
    • Figuras Trinitarias
    • Familia Trinitaria
    • Devociones Trinitarias
    • Hermandades y Cofradías
    • Transparencia
      • Canal de denuncias
  • Presencias
  • Documentos
  • Revista
  • Noticias
  • Blogs
  • Contacto
  • SIT
  • Intranet
  • Correo
  • Quiénes somos
    • Nuestra historia
    • Espiritualidad
    • Apostolado
    • Santos Trinitarios
    • Figuras Trinitarias
    • Familia Trinitaria
    • Devociones Trinitarias
    • Hermandades y Cofradías
    • Transparencia
      • Canal de denuncias
  • Presencias
  • Documentos
  • Revista
  • Noticias
  • Blogs
  • Contacto

Blogs

  • 02/08/2020

DOMINGO XVIII TIEMPO ORDINARIO

18_tiempo_ordinario2
  • Homilías Ciclo B

Jesús les replicó: «No hace falta que vayan, dadles vosotros de comer.»

LECTURAS

Primera lectura
Del libro de Isaías (55,1-3):

Así dice el Señor: «Oíd, sedientos todos, acudid por agua, también los que no tenéis dinero: venid, comprad trigo, comed sin pagar vino y leche de balde. ¿Por qué gastáis dinero en lo que no alimenta, y el salario en lo que no da hartura? Escuchadme atentos y comeréis bien, saborearéis platos sustanciosos. Inclinad el oído, venid a mí: escuchadme, y viviréis. Sellaré con vosotros alianza perpetua, la promesa que aseguré a David.»

Salmo Sal 144

R/. Abres tú la mano, Señor, y nos sacias de favores

El Señor es clemente y misericordioso,
lento a la cólera y rico en piedad;
el Señor es bueno con todos,
es cariñoso con todas sus criaturas. R/.

Los ojos de todos te están aguardando,
tú les das la comida a su tiempo;
abres tú la mano,
y sacias de favores a todo viviente. R/.

El Señor es justo en todos sus caminos,
es bondadoso en todas sus acciones;
cerca está el Señor de los que lo invocan,
de los que lo invocan sinceramente. R/.

Segunda lectura
De la carta del apóstol san Pablo a los Romanos (8,35.37-39):

¿Quién podrá apartarnos del amor de Cristo?: ¿la aflicción?, ¿la angustia?, ¿la persecución?, ¿el hambre?, ¿la desnudez?, ¿el peligro?, ¿la espada? Pero en todo esto vencemos fácilmente por aquel que nos ha amado. Pues estoy convencido de que ni muerte, ni vida, ni ángeles, ni principados, ni presente, ni futuro, ni potencias, ni altura, ni profundidad, ni criatura alguna podrá apartarnos del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús, Señor nuestro.

Del santo evangelio según san Mateo (14,13-21):

En aquel tiempo, al enterarse Jesús de la muerte de Juan, el Bautista, se marchó de allí en barca, a un sitio tranquilo y apartado. Al saberlo la gente, lo siguió por tierra desde los pueblos. Al desembarcar, vio Jesús el gentío, le dio lástima y curó a los enfermos. Como se hizo tarde, se acercaron los discípulos a decirle: «Estamos en despoblado y es muy tarde, despide a la multitud para que vayan a las aldeas y se compren de comer.»

Jesús les replicó: «No hace falta que vayan, dadles vosotros de comer.»

Ellos le replicaron: «Si aquí no tenemos más que cinco panes y dos peces.»

Les dijo: «Traédmelos.»

Mandó a la gente que se recostara en la hierba y, tomando los cinco panes y los dos peces, alzó la mirada al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y se los dio a los discípulos; los discípulos se los dieron a la gente. Comieron todos hasta quedar satisfechos y recogieron doce cestos llenos de sobras. Comieron unos cinco mil hombres, sin contar mujeres y niños.

HOMILIA- I

EXÉGESIS: Mateo 14, 13 –21.
La multiplicación de los panes y peces es el único milagro de Jesús que relatan los cuatro evangelistas. Incluso dos de ellos, Marcos y Mateo, lo narran dos veces. Esto indica que es un suceso de la vida de Jesús que impactó profundamente a las comunidades cristianas y que se quedó reflejado, a través de las diversas tradiciones, en los cuatro evangelios.

No es fácil, sin embargo, definir con nitidez, el núcleo histórico de este acontecimiento tal y como ocurrió. Los evangelistas lo cuentan, primero, tomando como trasfondo de su narración una popular historia del Antiguo Testamento, en la que el profeta Eliseo realiza una multiplicación de panes.

Veinte panes de cebada. Eliseo dijo: “Dáselos a la gente que coman”, El criado replicó: “¿Qué hago yo con esto para cien personas? […] comieron y sobró” (2 Re 4, 42-44). Pero, sobre todo, los evangelistas lo revisten de claras referencias a la última cena y al culto eucarístico, tal y como lo celebraban las primeras comunidades (Mt 26, 20 ss.). Esto aparece claro en los gestos y palabras que pronuncia Jesús en este relato de la multiplicación: “y tomando los cinco panes y los dos peces, alzó la mirada al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y se los dio a los discípulos; los discípulos se los dieron a la gente”.

Es evidente que existía en las primeras comunidades el recuerdo de una memorable comida de Jesús en línea con las numerosas comidas en las que participó Jesús, como símbolo del banquete del Reino – a base de pan y pescado, celebrada en descampado, con los discípulos y una gran muchedumbre, junto al mar de Galilea. En ese recuerdo quedó esto: entre la gente que le seguía había poco para alimentarla. Solamente “cinco panes” y “dos peces”, pero compartieron lo poco que tenían y con la bendición de Jesús pudieron comer todos. Posiblemente eran de un amigo y vecino de Andrés que quería verlo para que curara a su madre.

COMENTARIO

1. Un proyecto de fraternidad.

Los milagros son, principalmente, “signos”. No nos podemos quedar anclados admirando su carácter portentoso porque los “signos” apuntan a una realidad más allá de los hechos, señalan un mensaje que está detrás, por encima del suceso y que éste pretende “significar”. ¿Cuál es el mensaje de la multiplicación de los panes que percibieron las primeras comunidades al unirlo a la celebración eucarística?
• Descubrir que el proyecto de Jesús es alimentar a los hombres – espiritual y corporalmente – y reunirlos en una fraternidad real en la que sepan compartir su pan y su pescado y convivir como hermanos. La fraternidad es la única manera de construir el Reino del Padre.
• Todo empezó por la compasión: la gente lo siguió por tierra desde los pueblos vecinos, al enterarse de que Jesús se había embarcado. “Al desembarcar, vio Jesús el gentío, le dio lastima y curó a los enfermos”. Se hace tarde y el Jesús compasivo se inclina sobre las dolencias de la gente y se le pasa el tiempo, curando. Se hizo tarde, Jesús no tiene prisa.

Como le interesa el ser humano íntegro (cuerpo y alma) se preocupa por el hambre. “Estamos en despoblado, despide a la multitud, despide a la multitud”. Jesús replica: “Dadles vosotros de comer”.

2. Compartir el pan y los peces

Los evangelistas y la tradición primitiva enlazaron este suceso con la Eucaristía. La misa comienza en el altar y termina en la calle; el pan compartido en ella nos invita a compartir el pan. Los primeros cristianos, al escuchar o leer este pasaje de la multiplicación de panes y peces, comprendían que este gesto de Jesús, era al que ellos estaban invitados cuando compartían la Eucaristía.

A este milagro hay que responder: “Dadles vosotros de comer”.
Jesús es el alimento que colma nuestras hambres. “Venid y almorzad” les dijo en una mañana de Pascua. Jesús es el alimento para los que soñamos con gentes reagrupadas fraternalmente y oímos:

“dadles vosotros de comer”.
“Dios no tiene manos, somos nosotros las manos de Dios”
(Santa Teresa)

Manuel Sendín, O.SS.T.

HOMILIA- II

La mano siempre abierta

Después de habernos contado durante los tres domingos anteriores una serie de hermosas parábolas o comparaciones para darnos a entender algo del misterio del reino de los cielos, hoy Jesús pasa del relato a los hechos: lo que nos había contado sobre el reino de los cielos hoy se hace milagro, un milagro espectacular: la multiplicación de los panes y los peces. El reino de los cielos es eso: la plenitud del don de Dios, la entrega misma de Dios, en la persona de su Hijo, como alimento de salvación.

1. “Dadles vosotros de comer”
Una cosa es dar algo de lo que nos sobra y otra muy distinta es darse a sí mismo. No es lo mismo colaborar en la campaña contra el hambre mediante un donativo que servir a la mesa de los pobres. Jesús manda a los discípulos comprometerse en el servicio en primera persona: “No hace falta que se vayan, dadles vosotros de comer”. Y no acepta excusas: “Estamos en despoblado y es muy tarde…No tenemos más que cinco panes y dos peces”. Precisamente compartir lo poco con generosidad y alegría es el mayor milagro: el milagro del amor que se entrega. El corazón de Cristo se conmueve al ver al gentío y actúa; es la acción impulsada por el amor la que él confía a la Iglesia como prolongación y actualización de su propio amor compasivo. Pero esto sólo es posible si el discípulo experimenta en sí mismo el amor de Cristo. Porque para poder amar a los demás entregándose uno todo entero, antes hemos sido amados. El Apóstol ha experimentado en su vida el amor de Cristo, y de tal modo que lo ha cambiado totalmente, lo ha transformado de raíz: Pablo es otro desde que Cristo le salió al encuentro y entró en su vida. Por eso puede decir limpiamente, sin retórica alguna: “¿Quién podrá apartarnos del amor de Cristo?”. Ninguna dificultad, ninguna prueba, ni sufrimientos, ni persecuciones, ni la muerte, nada apartará a Pablo del amor de Cristo, de la entrega a él en cuerpo y alma al servicio del Evangelio. Pero no por sus fuerzas, él se sabe débil, sino porque ha sido amado antes, porque ha experimentado el amor de Cristo, porque sabe que Cristo lo ama: “En todo esto vencemos fácilmente por Aquel que nos ha amado”. Sólo si hemos experimentado el amor de Cristo en nuestras vidas, podremos amar incondicionalmente, y servir por amor y con amor a los más necesitados.

2. “Acudid… los que no tenéis dinero”
El dinero lo puede todo, abre todas las puertas, lo compra todo. Es el salvoconducto universal. El que tiene dinero es alguien en todas partes: poderoso caballero es don dinero. El Señor, por boca del profeta, desbarata la lógica del dinero o de la globalización: con él se compran los bienes perecederos, sirve para adquirir “lo que no da hartura”. A corto plazo, el dinero produce pingües beneficios, con él se puede hacer negocios lucrativos; a largo plazo, sin embargo, es una inversión ruinosa, porque en el momento decisivo deja al hombre en la estacada. Con el dinero no se compra lo esencial: el amor; no digo el sexo, digo el amor, la paz de la conciencia, la amistad divina, la gracia, la salvación. Para lograr los bienes verdaderos, los que no se gastan ni consumen, aquellos que sacian y plenifican el corazón del hombre, no sirve el dinero; el dinero es más bien un obstáculo. Basta sólo atender, inclinar el oído, acudir al Señor con hambre y sed de él, de su palabra, de la comunión con él. Entonces, dice el Señor, “sellaré con vosotros alianza perpetua”, un pacto de amistad y benevolencia, un pacto de amor y cercanía, pues “cerca está el Señor de los que lo invocan, de los que lo invocan sinceramente”.

3. “Comieron todos hasta quedar satisfechos”
Sólo la comida que ofrece Jesús deja plenamente satisfecho al hombre y de tal manera que de los cinco panes y dos peces repartidos a “unos cinco mil hombres, sin contar mujeres y niños”, después de comer todos a placer, “se recogieron doce cestos llenos de sobras”. La sobreabundancia y gratuidad de esta comida es un signo del banquete eucarístico: Jesús anticipa en el milagro de la multiplicación de los panes su propia entrega sin límites en la Eucaristía, con este milagro simboliza su presencia en todas las mesas eucarísticas el mundo a lo largo de los siglos. Él es el pan partido para ser repartido como alimento de salvación, un alimento que jamás agotaremos, un alimento que nos sacia y a la vez nos deja con más hambre de él.

Este es el milagro de la multiplicación de los panes que celebramos en cada Eucaristía. Todos los domingos en todas las mesas eucarísticas del mundo Cristo se nos entrega como pan de vida. Pero sólo lograremos saber de verdad lo que celebramos y se nos da en la mesa eucarística si compartimos con generosidad la mesa del pan con los pobres. Jesús rechazó la sugerencia de sus discípulos: “Estamos en despoblado y es muy tarde; despide a la multitud para que vayan a las aldeas y se compren de comer”. Los que celebramos la Eucaristía no podemos desentendernos de las multitudes hambrientas; hoy, como ayer, Jesús los atiende por medio de los discípulos, por medio de nosotros. Porque no hay Eucaristía sin caridad, como tampoco es posible vivir en caridad sin la Eucaristía.

José Mª. de Miguel, O.SS.T.
 

AntAnteriorDOMINGO XVII TIEMPO ODINARIO
SiguienteDOMINGO XIX TIEMPO ORDINARIOSiguiente

Compartir

blogs recientes

Loading...
Fiesta del Santísimo Redentor: la Familia Trinitaria cierra el septenario por los cristianos perseguidos
Hoy, viernes 23 de octubre, la Familia Trinitaria celebra la...
SEGUIR LEYENDO
Santisimo Redentor fiesta
Domingo XXX (A)
Ex 22,20-26; Sal 17; 1Tes 1,5-10; Mt 22,34-40 Empezamos esta...
SEGUIR LEYENDO
Discernir la vocación: aprender a escuchar
Hay preguntas que no se resuelven con una búsqueda en...
SEGUIR LEYENDO
VOCACIÓN TRINITARIA
Domingo XXIX (A)
Is 45,1.4-6; Sal 95; 1Tes 1,1-5; Mt 22,15-21 Celebramos este...
SEGUIR LEYENDO
Juntos en camino: el valor de la comunidad en la vida trinitaria
Nadie descubre su vocación en soledad, y nadie la sostiene...
SEGUIR LEYENDO
Por qué quedarse en Alepo: el apoyo del SIT a la parroquia de La Anunciación
Cada tarde, cuando terminan las clases, un grupo de niños...
SEGUIR LEYENDO
Loading...
Fiesta del Santísimo Redentor: la Familia Trinitaria cierra el septenario por los cristianos perseguidos
Hoy, viernes 23 de octubre, la Familia Trinitaria celebra la...
SEGUIR LEYENDO
Santisimo Redentor fiesta
Domingo XXX (A)
Ex 22,20-26; Sal 17; 1Tes 1,5-10; Mt 22,34-40 Empezamos esta...
SEGUIR LEYENDO
Discernir la vocación: aprender a escuchar
Hay preguntas que no se resuelven con una búsqueda en...
SEGUIR LEYENDO
VOCACIÓN TRINITARIA
Domingo XXIX (A)
Is 45,1.4-6; Sal 95; 1Tes 1,1-5; Mt 22,15-21 Celebramos este...
SEGUIR LEYENDO
Juntos en camino: el valor de la comunidad en la vida trinitaria
Nadie descubre su vocación en soledad, y nadie la sostiene...
SEGUIR LEYENDO
Por qué quedarse en Alepo: el apoyo del SIT a la parroquia de La Anunciación
Cada tarde, cuando terminan las clases, un grupo de niños...
SEGUIR LEYENDO
Loading...
Santisimo Redentor fiesta
23 Oct 2026

Fiesta del Santísimo Redentor:...

Hoy, viernes 23 de octubre, la Familia Trinitaria celebra la...
seguir leyendo
22 Oct 2026

Domingo XXX (A)

Ex 22,20-26; Sal 17; 1Tes 1,5-10; Mt 22,34-40 Empezamos esta...
seguir leyendo
VOCACIÓN TRINITARIA
22 Oct 2026

Discernir la vocación: aprender...

Hay preguntas que no se resuelven con una búsqueda en...
seguir leyendo
Trinitarios
Provincia del Espíritu Santo
Facebook-f Twitter Instagram Youtube Whatsapp

Espacio desarrollado por ©Universo GlobalEduca

Aviso Legal | Política de Privacidad | Cookies
  • Facebook
  • Twitter
  • Instagram
  • YouTube
  • WhatsApp
Gestionar consentimiento
Para ofrecer las mejores experiencias, utilizamos tecnologías como las cookies para almacenar y/o acceder a la información del dispositivo. El consentimiento de estas tecnologías nos permitirá procesar datos como el comportamiento de navegación o las identificaciones únicas en este sitio. No consentir o retirar el consentimiento, puede afectar negativamente a ciertas características y funciones.
Funcional Siempre activo
El almacenamiento o acceso técnico es estrictamente necesario para el propósito legítimo de permitir el uso de un servicio específico explícitamente solicitado por el abonado o usuario, o con el único propósito de llevar a cabo la transmisión de una comunicación a través de una red de comunicaciones electrónicas.
Preferencias
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para la finalidad legítima de almacenar preferencias no solicitadas por el abonado o usuario.
Estadísticas
El almacenamiento o acceso técnico que es utilizado exclusivamente con fines estadísticos. El almacenamiento o acceso técnico que se utiliza exclusivamente con fines estadísticos anónimos. Sin un requerimiento, el cumplimiento voluntario por parte de tu proveedor de servicios de Internet, o los registros adicionales de un tercero, la información almacenada o recuperada sólo para este propósito no se puede utilizar para identificarte.
Marketing
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para crear perfiles de usuario para enviar publicidad, o para rastrear al usuario en una web o en varias web con fines de marketing similares.
  • Administrar opciones
  • Gestionar los servicios
  • Gestionar {vendor_count} proveedores
  • Leer más sobre estos propósitos
Ver preferencias
  • {title}
  • {title}
  • {title}