La Fundación Educativa Santísima Trinidad (FEST) ha dado a conocer el lema que acompañará a sus centros en el curso 2025-2026: “Libres para amar”. Con él, la institución educativa trinitaria pone el foco en un valor esencial de su misión: educar en libertad y para la libertad, entendida no como un simple derecho individual, sino como una forma de vivir al servicio de los demás.
La presentación del lema se ha convertido ya en una cita esperada cada inicio de curso. No es un mero eslogan, sino la hoja de ruta que inspira proyectos, actividades y celebraciones a lo largo del año. En esta ocasión, FEST quiere recordar que la verdadera libertad se construye desde el amor y se concreta en gestos de servicio, justicia y solidaridad.
El cartel que acompaña al lema muestra a un joven caminando por un sendero abierto, con una mochila marcada por un corazón rojo del que brotan unas alas. La imagen es clara: la libertad no es evasión ni huida, sino camino compartido. La mochila representa la vida con sus experiencias, la carga y los sueños; el corazón, el amor que da sentido; y las alas, la fuerza que impulsa a llegar más lejos.
Durante el curso, el lema se desarrollará en diferentes tiempos litúrgicos y celebraciones a través de sublemas que ayudarán a profundizar en su mensaje. En Adviento se hablará de la “Esperanza que libera”; en Cuaresma, de la “Libertad que rompe cadenas”; y en Pascua, de la “Vida que libera”. También habrá momentos para reflexionar sobre la vocación como “Entrega que libera”, sobre la identidad trinitaria como “Trinidad que libera”, y sobre la dimensión solidaria con el lema del proyecto de este año: “Manos que liberan”, dirigido a Camerún.
Más allá de los carteles y consignas, la propuesta busca que alumnos, familias y educadores vivan la libertad como una experiencia interior y compartida. Tal y como recuerda la propia Fundación, “amar es el sentido último de la libertad cristiana”, una libertad que no se reduce a “hacer lo que uno quiere”, sino que invita a entregarse, a servir y a transformar la realidad.
Con “Libres para amar”, FEST inaugura un nuevo curso convencida de que la educación solo tiene sentido si forma personas capaces de reconocer las cadenas que esclavizan —personales o sociales— y de abrir espacios de liberación allí donde más se necesitan. Una llamada que resuena con más fuerza que nunca en un mundo marcado por desigualdades, pero también lleno de oportunidades para sembrar esperanza.
