Hoy, 28 de julio de 2026, en Madrid, ha fallecido el P. Felipe Alonso Bajo, religioso de la Orden de la Santísima Trinidad y de los Cautivos, en la comunidad de Madrid-Aluche, el lugar que durante décadas fue su casa, su colegio y su familia. Con él se va uno de esos hombres que dejan huella no por los cargos que ocuparon, sino por el cariño que sembraron a lo largo de una vida entera de entrega.
El P. Felipe nació en Vitigudino (Salamanca) el 7 de febrero de 1938. Muy joven descubrió su vocación trinitaria: inició el postulantado en Algorta en 1952, hizo el noviciado un año después y emitió su profesión simple el 30 de noviembre de 1954. Tras su formación en Córdoba y Buenos Aires, profesó solemnemente en Córdoba (Argentina) el 8 de septiembre de 1959.
El 12 de diciembre de 1963 fue ordenado sacerdote en Villa María (Argentina), convirtiéndose en uno de los primeros sacerdotes ordenados en la entonces recién creada diócesis de Villa María. Aquellos primeros años argentinos marcarían para siempre su vocación de educador: allí fue profesor (1963-1973) y después director (1973-1976) del Colegio de Villa María, compaginando esta tarea con el servicio como Ministro de la comunidad local.
Una vida entregada a la enseñanza
En 1976 el P. Felipe llegó a Madrid-Aluche, donde permanecería, con algunas interrupciones, durante casi tres décadas. Allí, en el Colegio San Juan García, encontró su verdadera casa y su vocación más honda: la de profesor de inglés. Generaciones enteras de alumnos pasaron por sus clases, y con ellas nació un apodo que se convirtió en seña de identidad: «Father». Así le llamaban, con muchísimo cariño, profesores y alumnos por igual, un nombre que él llevó con humildad y alegría hasta el último día de su vida.
San Juan García era, sencillamente, su colegio. Y ese cariño mutuo entre el P. Felipe y la comunidad educativa no se apagó nunca: aun cuando ya no estaba al frente de un aula, se le seguía llamando «Father» con el mismo afecto de siempre, un vínculo que se mantuvo vivo hasta hoy mismo, en la misma comunidad de Madrid-Aluche donde tanto se le quiso y donde ha fallecido.
Al servicio de toda la Orden
Su entrega no se quedó dentro de las aulas. Entre 2004 y 2007, el P. Felipe asumió la responsabilidad de Procurador General de la Orden en Roma, un servicio de confianza y de gran responsabilidad para el conjunto de la familia trinitaria, que compaginó como ayudante del Maestro de Estudiantes. Fueron años de entrega silenciosa al servicio de todos sus hermanos, lejos del aula pero sin dejar nunca de ser, en el fondo, aquel maestro cercano que tanto amaba enseñar.
También ejerció como capellán del Centro Penitenciario de Navalcarnero (2003-2007) y como vicario parroquial de Nuestra Señora de Gracia, llevando su cercanía y su fe a quienes más lo necesitaban.
Formado en Teología en Buenos Aires, licenciado también en Teología Espiritual y con el Grado Superior de Inglés por la Escuela Oficial de Idiomas, el P. Felipe unió siempre el rigor académico con una calidez humana que es, quizás, lo que mejor le recordarán quienes le conocieron.
Descanse en paz
Hoy la familia trinitaria, y de manera especial la comunidad educativa del Colegio San Juan García, llora la pérdida de un hermano, un maestro y un amigo. Más de sesenta años de vida religiosa, entregados por completo a Dios, a la Orden de la Santísima Trinidad y a cientos de alumnos que hoy le recuerdan, sencillamente, como el «Father».
Desde estas líneas, la Provincia del Espíritu Santo eleva su oración de acción de gracias por la vida y el testimonio del P. Felipe Alonso Bajo, y se une en la oración a cuantos lo lloran, con la certeza de la fe en la resurrección.
Descanse en paz.