El domingo 15 de junio se celebró en Córdoba la clausura del Jubileo de San Juan Bautista de la Concepción, coincidiendo con la solemnidad de la Santísima Trinidad, una fecha significativa para la Familia Trinitaria. La celebración fue presidida por el Vicario Episcopal de la ciudad, don Juan Luis Carnerero, en una ceremonia en la que participaron representantes de todas las ramas y grupos vinculados a los Trinitarios.
Durante la Eucaristía, los religiosos trinitarios renovaron sus votos y el Laicado Trinitario hizo lo propio con sus promesas. La Coral «Auxilium Christianorum» interpretó el Himno del Reformador. Al término de la misa, el nuevo obispo de Córdoba se incorporó a la celebración, venerando las reliquias del santo reformador.
Al acto asistieron miembros de diferentes colectivos relacionados con la comunidad trinitaria: las hermandades del Rescatado, Cristo de Gracia y la Merced —esta última, colaboradora en la pastoral penitenciaria—, así como representantes del Colegio Trinitarios FEST, la Fundación Prolibertas, Proyecto Hombre, Radio María, Cáritas y diversos grupos parroquiales.
El Laicado Trinitario presentó la caja de la Redención destinada a proyectos de la “Tercia Pars” y condujo las oraciones diarias del Santo Trisagio durante la novena previa. En ella también se recordó a los santos trinitarios San Miguel de los Santos y la Beata Ana María Taigi los días 8 y 9 de junio.
Distintos religiosos de congregaciones presentes en Córdoba —salesianos, carmelitas, capuchinos, espiritanos, esclavos de la Eucaristía y de María, y miembros del Hogar de Nazaret— participaron en la predicación de la novena. Además, la Adoración Nocturna celebró su jubileo en uno de los días eucarísticos, con presencia del canónigo Tomás Pajuelo y el superior claretiano Manuel Carrasco, junto al pregón del trinitario Manuel García.
El Jubileo atrajo a numerosos grupos de la diócesis de Córdoba y de otras localidades como Almodóvar del Campo, La Solana, Valdepeñas, Alcázar de San Juan, Antequera, Jerez y Sevilla, así como a numerosos fieles a título personal. Entre las actividades destacadas se encuentran la novena y procesión del 15 de febrero, la celebración del 25 de mayo, la visita de reliquias de San Juan de Ávila, la presencia de la imagen peregrina de la Virgen de Fátima, y la visita de Jesús Rescatado al Centro Penitenciario de Córdoba.
La clausura de este Jubileo marca el cierre formal de un año de celebraciones, aunque, según manifestó el Vicario Episcopal, la labor de caridad y evangelización impulsada en este tiempo continuará abierta a través de las iniciativas promovidas por la comunidad trinitaria.
