Ir al contenido
  • SIT
  • Intranet
  • Correo
  • Canal de denuncias
  • Quiénes somos
    • Nuestra historia
    • Espiritualidad
    • Apostolado
    • Santos Trinitarios
    • Figuras Trinitarias
    • Familia Trinitaria
    • Devociones Trinitarias
    • Hermandades y Cofradías
    • Transparencia
      • Canal de denuncias
  • Presencias
  • Documentos
  • Revista
  • Noticias
  • Blogs
  • Contacto
  • Quiénes somos
    • Nuestra historia
    • Espiritualidad
    • Apostolado
    • Santos Trinitarios
    • Figuras Trinitarias
    • Familia Trinitaria
    • Devociones Trinitarias
    • Hermandades y Cofradías
    • Transparencia
      • Canal de denuncias
  • Presencias
  • Documentos
  • Revista
  • Noticias
  • Blogs
  • Contacto
  • SIT
  • Intranet
  • Correo
  • Quiénes somos
    • Nuestra historia
    • Espiritualidad
    • Apostolado
    • Santos Trinitarios
    • Figuras Trinitarias
    • Familia Trinitaria
    • Devociones Trinitarias
    • Hermandades y Cofradías
    • Transparencia
      • Canal de denuncias
  • Presencias
  • Documentos
  • Revista
  • Noticias
  • Blogs
  • Contacto

Blogs

  • 13/03/2026

IV Domingo de Cuaresma (A)

IV Domingo de Cuaresma
  • Homilías Ciclo A

1 Sam 16,1b.6-7.10-13; Sal 22; Ef 5,8-14; Jn 9,1-41

“Para un juicio he venido yo a este mundo: para que los que no ven, vean, y los que ven, se queden ciegos”. ¿Qué pretende decirnos Jesús con esta paradójica declaración? Algo muy sencillo: es una invitación a tomar conciencia de nuestro estado de salud espiritual. En nuestro camino hacia la Pascua, el Señor quiere que volvamos la mirada a nuestro interior, para que caigamos en la cuenta de nuestra real situación ante Dios, es decir, para que valoremos el grado de nuestra ceguera espiritual. A dar este primer paso, imprescindible para alcanzar la curación, nos invita el evangelio de hoy. ¿Por qué? Pues porque el que es consciente de su ceguera y quiere ver, ese buscará al Médico que lo sane. Pero si no nos percatamos de las tinieblas que envuelven nuestro espíritu, si no nos damos cuenta del estado en que nos hallamos delante de Dios a causa de nuestros pecados, entonces el Señor no podrá curarnos, ya que «si estuvierais ciegos, no tendríais pecado; pero como decís ‘veis’, vuestro pecado permanece». En el relato evangélico que hemos escuchado, aparece claramente reflejada una doble postura, dos actitudes muy diferentes ante la persona y el mensaje de Jesucristo: la del ciego que es consciente de su ceguera y se deja curar obedeciendo a Jesús; y la de los fariseos que aparentemente gozaban de buena vista para las cosas de Dios, pero, en realidad, son ciegos sin remedio. La ceguera espiritual de los que creen que ven, es sumamente peligrosa: se llama soberbia, obstinación, se llama indiferencia hacia Jesús y su invitación a convertirnos. Los fariseos ven el milagro, tienen delante al ciego de nacimiento curado, y no solamente no dan gloria a Dios, sino que lo cubren de insultos y lo expulsan de la sinagoga.

A la vista de estos dos comportamientos tan opuestos, el del ciego y el de los fariseos, Jesús nos invita a abrirnos a su gracia, a creer en él, a dejarnos iluminar por su palabra y a caminar, siguiendo el consejo de san Pablo, «como hijos de la luz sin tomar parte en las obras estériles de las tinieblas». Esto nos puede traer a veces molestias y complicaciones: confesar hoy a Cristo públicamente, confesar que él es “el único Salvador del mundo», como oíamos clamar el domingo pasado a los samaritanos; mostrar abiertamente que seguimos su camino con alegría, no con pesadumbre, todo esto puede ser causa, en algunos ambientes, de mofa y burla, y hasta puede que nos hagan el vacío. En esas circunstancias, siempre estará Cristo con nosotros, a nuestro lado: «Oyó Jesús que habían expulsado al ciego de la sinagoga, fue a su encuentro y le dijo: ¿Crees tú en el Hijo del Hombre? Él contestó: ¿Y quién es, Señor, para que crea en él? Jesús le dijo: Lo estás viendo: el que te está hablando, ése es”. El ciego recobró la vista porque, movido por el Espíritu, se fió enteramente de Jesús, dio crédito a su palabra y supo dar valientemente la cara por él. Pues esto mismo es lo que nos pide a nosotros hoy el Señor: que nos pongamos en sus manos, para que él, que es la luz del mundo, nos libre de nuestras tinieblas, que son las obras malas, y encienda en nosotros la llama de la fe para obrar siempre el bien.  Un día recibimos en el bautismo la luz de Cristo, es decir, la fe; se nos dio como en germen y semilla para que, con la fuerza del Espíritu Santo, la hiciéramos crecer y madurar. Por eso, esta luz, la fe, debe alumbrar nuestra vida, debe orientar nuestra existencia, nuestro modo de ser y actuar, no sólo en la vida privada y como a escondidas, sino en toda circunstancia y actividad. Con la gracia de Dios “quedaremos iluminados, dice san Agustín, si tenemos el colirio de la fe». Y la fe se aviva y enciende con la escucha frecuente y atenta de la palabra y la participación en la mesa eucarística, de la cual surge la transformación de la vida cristiana, que, según el Apóstol, consiste en que “antes erais tinieblas, pero ahora, sois luz por el Señor. Vivid como hijos de la luz, pues toda bondad, justicia y verdad son fruto de la luz”. Para que esto se realice, pedimos Santa Teresa “¡Dadnos, Señor, luz! Mirad que es más menester que lo era al ciego de nacimiento, que este deseaba ver la luz y no podía; ahora, Señor, no se quiere ver. ¡Oh, qué mal tan incurable!”. Líbranos, Señor, de este mal. Amén.

José Mª de Miguel, osst

AntAnteriorIII Domingo de Cuaresma
SiguienteV Domingo de Cuaresma (A)Siguiente

Compartir

blogs recientes

Loading...
Fiesta del Santísimo Redentor: la Familia Trinitaria cierra el septenario por los cristianos perseguidos
Hoy, viernes 23 de octubre, la Familia Trinitaria celebra la...
SEGUIR LEYENDO
Santisimo Redentor fiesta
Domingo XXX (A)
Ex 22,20-26; Sal 17; 1Tes 1,5-10; Mt 22,34-40 Empezamos esta...
SEGUIR LEYENDO
Discernir la vocación: aprender a escuchar
Hay preguntas que no se resuelven con una búsqueda en...
SEGUIR LEYENDO
VOCACIÓN TRINITARIA
Domingo XXIX (A)
Is 45,1.4-6; Sal 95; 1Tes 1,1-5; Mt 22,15-21 Celebramos este...
SEGUIR LEYENDO
Juntos en camino: el valor de la comunidad en la vida trinitaria
Nadie descubre su vocación en soledad, y nadie la sostiene...
SEGUIR LEYENDO
Por qué quedarse en Alepo: el apoyo del SIT a la parroquia de La Anunciación
Cada tarde, cuando terminan las clases, un grupo de niños...
SEGUIR LEYENDO
Loading...
Fiesta del Santísimo Redentor: la Familia Trinitaria cierra el septenario por los cristianos perseguidos
Hoy, viernes 23 de octubre, la Familia Trinitaria celebra la...
SEGUIR LEYENDO
Santisimo Redentor fiesta
Domingo XXX (A)
Ex 22,20-26; Sal 17; 1Tes 1,5-10; Mt 22,34-40 Empezamos esta...
SEGUIR LEYENDO
Discernir la vocación: aprender a escuchar
Hay preguntas que no se resuelven con una búsqueda en...
SEGUIR LEYENDO
VOCACIÓN TRINITARIA
Domingo XXIX (A)
Is 45,1.4-6; Sal 95; 1Tes 1,1-5; Mt 22,15-21 Celebramos este...
SEGUIR LEYENDO
Juntos en camino: el valor de la comunidad en la vida trinitaria
Nadie descubre su vocación en soledad, y nadie la sostiene...
SEGUIR LEYENDO
Por qué quedarse en Alepo: el apoyo del SIT a la parroquia de La Anunciación
Cada tarde, cuando terminan las clases, un grupo de niños...
SEGUIR LEYENDO
Loading...
Santisimo Redentor fiesta
23 Oct 2026

Fiesta del Santísimo Redentor:...

Hoy, viernes 23 de octubre, la Familia Trinitaria celebra la...
seguir leyendo
22 Oct 2026

Domingo XXX (A)

Ex 22,20-26; Sal 17; 1Tes 1,5-10; Mt 22,34-40 Empezamos esta...
seguir leyendo
VOCACIÓN TRINITARIA
22 Oct 2026

Discernir la vocación: aprender...

Hay preguntas que no se resuelven con una búsqueda en...
seguir leyendo
Trinitarios
Provincia del Espíritu Santo
Facebook-f Twitter Instagram Youtube Whatsapp

Espacio desarrollado por ©Universo GlobalEduca

Aviso Legal | Política de Privacidad | Cookies
  • Facebook
  • Twitter
  • Instagram
  • YouTube
  • WhatsApp
Gestionar consentimiento
Para ofrecer las mejores experiencias, utilizamos tecnologías como las cookies para almacenar y/o acceder a la información del dispositivo. El consentimiento de estas tecnologías nos permitirá procesar datos como el comportamiento de navegación o las identificaciones únicas en este sitio. No consentir o retirar el consentimiento, puede afectar negativamente a ciertas características y funciones.
Funcional Siempre activo
El almacenamiento o acceso técnico es estrictamente necesario para el propósito legítimo de permitir el uso de un servicio específico explícitamente solicitado por el abonado o usuario, o con el único propósito de llevar a cabo la transmisión de una comunicación a través de una red de comunicaciones electrónicas.
Preferencias
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para la finalidad legítima de almacenar preferencias no solicitadas por el abonado o usuario.
Estadísticas
El almacenamiento o acceso técnico que es utilizado exclusivamente con fines estadísticos. El almacenamiento o acceso técnico que se utiliza exclusivamente con fines estadísticos anónimos. Sin un requerimiento, el cumplimiento voluntario por parte de tu proveedor de servicios de Internet, o los registros adicionales de un tercero, la información almacenada o recuperada sólo para este propósito no se puede utilizar para identificarte.
Marketing
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para crear perfiles de usuario para enviar publicidad, o para rastrear al usuario en una web o en varias web con fines de marketing similares.
  • Administrar opciones
  • Gestionar los servicios
  • Gestionar {vendor_count} proveedores
  • Leer más sobre estos propósitos
Ver preferencias
  • {title}
  • {title}
  • {title}