Ir al contenido
  • SIT
  • Intranet
  • Correo
  • Canal de denuncias
  • Quiénes somos
    • Nuestra historia
    • Espiritualidad
    • Apostolado
    • Santos Trinitarios
    • Figuras Trinitarias
    • Familia Trinitaria
    • Devociones Trinitarias
    • Hermandades y Cofradías
    • Transparencia
      • Canal de denuncias
  • Presencias
  • Documentos
  • Revista
  • Noticias
  • Blogs
  • Contacto
  • Quiénes somos
    • Nuestra historia
    • Espiritualidad
    • Apostolado
    • Santos Trinitarios
    • Figuras Trinitarias
    • Familia Trinitaria
    • Devociones Trinitarias
    • Hermandades y Cofradías
    • Transparencia
      • Canal de denuncias
  • Presencias
  • Documentos
  • Revista
  • Noticias
  • Blogs
  • Contacto
  • SIT
  • Intranet
  • Correo
  • Quiénes somos
    • Nuestra historia
    • Espiritualidad
    • Apostolado
    • Santos Trinitarios
    • Figuras Trinitarias
    • Familia Trinitaria
    • Devociones Trinitarias
    • Hermandades y Cofradías
    • Transparencia
      • Canal de denuncias
  • Presencias
  • Documentos
  • Revista
  • Noticias
  • Blogs
  • Contacto

Blogs

  • 04/12/2025

Domingo Segundo de Adviento (A)

2º Domingo de Adviento
  • Homilías Ciclo A
Is 11,1-10; Sal 71; Rom 15,4-9; Mt 3,1-12

Celebramos hoy el segundo domingo de adviento, tiempo caracterizado por la espera vigilante del Mesías prometido, porque ya se acerca el día su Nacimiento precedido de la Concepción Inmaculada de su Madre, que celebraremos mañana. Estamos esperando al Señor que viene a nosotros, porque la celebración litúrgica de su nacimiento es una nueva venida para quien quiera acogerlo en la fe. Él viene a nosotros, ¿cómo ir nosotros hacia él?, ¿cómo preparar­nos a recibirlo?, ¿cómo disponernos a celebrar dignamente tan gran acontecimiento?

No hace falta que inventemos nada, basta que escuchemos lo que Dios mismo nos dice en su palabra, porque -como nos ha recordado el Apóstol- «todo lo que se escribió en el pasado, se escribió para enseñanza nuestra», para fortalecer nuestra fe, porque la pala­bra de Dios es fuente de alegría y de consuelo para quien se deja guiar por ella. Como en el domingo pasado, también hoy Dios se dirige a nosotros a través del profeta Isaías para describirnos los rasgos fundamentales del Mesías que viene: «sobre él se posará el espíritu del Señor». Jesús, lleno del Espíritu Santo, concebido en el seno inmaculado de la Virgen por obra del Espíritu Santo, actuará como Dios: será defensor de los débiles, de los pobres y oprimidos y se enfrentará a lo poderosos. Así lo pone de relieve el Salmista: «El librará al pobre que clamaba, al afligido que no tenía protector; él se apiadará del pobre y del indigente, y salvará la vida de los pobres». La obra de Jesús consistirá en la reconciliación del hombre con Dios, del hombre con su prójimo, y de todos con la naturaleza: aquel día «habitará el lobo con el cordero, el leopardo se tumbará con el cabrito, el ternero y el león pacerán juntos: un muchacho será su pastor». Este es el cuadro ideal para el final de los tiempos, para el día en que el reino de Cristo se implante en la tierra. Mientras tanto, a nosotros nos corresponde adelantar la hora de su cumplimiento con nuestro trabajo en favor de la justicia y de la paz, colaborando para que la naturaleza no sea destruida por obra de la ambición humana. Cada uno de nosotros podemos empezar, sin esperar indicaciones o contraindicaciones de los que mandan, con unos cuantos gestos humildes, pequeños, en favor de la reconciliación entre nosotros mismos, como nos ha pedido san Pablo: 

«Acogeos mutuamente, como Cristo os acogió para gloria de Dios». 

Mirando a nuestra situación actual política y socialmente polarizada, esta recomendación del Apóstol implica acoger y respetar al que piensa y vota distinto, superando los enfrentamientos ideológicos, implica también superar el racismo que infecta la convivencia y denigra al emigrante. Estos no son, ciertamente, los tiempos del Mesías Rey pacífico, Príncipe de la paz; por eso, nosotros, los cristianos, tenemos que dar testimonio de acogida y de fraternidad: si Dios nos acogió a nosotros, si él nos ha abierto de par en par las puertas de su Reino, no podemos nosotros cerrar las puertas de nuestro corazón a los pobres, emigrantes, a las víctimas de las guerras y del hambre. Pero como esto resulta a todas luces difícil de practicar, por eso San Pablo pide para nosotros «que el Dios de la paciencia y del consuelo os conceda tener entre vosotros los mismos sentimientos, según Cristo Jesús, para que unánimes, a una voz, glorificaréis al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo».

La otra voz que resuena fuertemente en este segundo domingo de adviento es la de Juan Bautista que, desde el desierto, nos urge a preparar el camino al Señor que viene: «Convertíos, porque está cerca el reino de los cielos». Es una invitación a cambiar nuestras actitudes, a quebrar la dureza de nuestro corazón, a rebajar nuestro orgullo. Son los frutos concretos de conversión que pide el Bautista: «Y no os hagáis ilusiones pensando: ‘Tenemos por padre a Abrahán´, pues os digo que Dios es capaz de sacar hijos de Abrahán de estas piedras». Aplicada a nosotros esta advertencia que Juan dirigió a la gente religiosa de entonces, significa que no es suficiente contentarse con una religiosidad rutinaria y descomprometida; para recibir al Señor, para prepararnos a su nacimiento, tenemos que hacer algo más, algo positivo, algo bueno; son obras, lo que exige el Bautista, obras de caridad, de fraternidad, de solidaridad, porque la caridad purifica el corazón y nos dispone a recibir a Dios que es amor.

José Mª de Miguel, osst

AntAnteriorDomingo Primero de Adviento (A)
SiguienteLa Inmaculada Concepción de la Virgen MaríaSiguiente

Compartir

blogs recientes

Loading...
DOMINGO – PASCUA DE RESURRECCIÓN
Hch 10,34.37-43; Sal 117; Col 3,1-4; Jn 20,1-9 No hay...
SEGUIR LEYENDO
Vigilia Pascual
Esta es, hermanos, la noche de las noches, la más...
SEGUIR LEYENDO
VIGILIA PASCUAL
Viernes Santo en la Pasión del Señor
"¡Salve, cruz glorio­sa, árbol único en nobleza! Jamás el bosque...
SEGUIR LEYENDO
VIERNES SANTO
Jueves Santo: Misa de la Cena del Señor
Ex 12,1-8.11-14; Sal 115; 1Cor 11,23-26; Jn 13,1-15 Celebramos esta...
SEGUIR LEYENDO
Jueves Santo
DOMINGO DE RAMOS
Is 50,4-7; Sal 21; Flp 2,6-11; Mt 26,14-27,66 Con esta...
SEGUIR LEYENDO
DOMINGO DE RAMOS
V Domingo de Cuaresma (A)
Ez 37,12-14; Sal 129; Rom 8,8-11; Jn 11,1-45 Después de...
SEGUIR LEYENDO
V Domingo de Cuaresma
Loading...
DOMINGO – PASCUA DE RESURRECCIÓN
Hch 10,34.37-43; Sal 117; Col 3,1-4; Jn 20,1-9 No hay...
SEGUIR LEYENDO
Vigilia Pascual
Esta es, hermanos, la noche de las noches, la más...
SEGUIR LEYENDO
VIGILIA PASCUAL
Viernes Santo en la Pasión del Señor
"¡Salve, cruz glorio­sa, árbol único en nobleza! Jamás el bosque...
SEGUIR LEYENDO
VIERNES SANTO
Jueves Santo: Misa de la Cena del Señor
Ex 12,1-8.11-14; Sal 115; 1Cor 11,23-26; Jn 13,1-15 Celebramos esta...
SEGUIR LEYENDO
Jueves Santo
DOMINGO DE RAMOS
Is 50,4-7; Sal 21; Flp 2,6-11; Mt 26,14-27,66 Con esta...
SEGUIR LEYENDO
DOMINGO DE RAMOS
V Domingo de Cuaresma (A)
Ez 37,12-14; Sal 129; Rom 8,8-11; Jn 11,1-45 Después de...
SEGUIR LEYENDO
V Domingo de Cuaresma
Loading...
04 Abr 2026

DOMINGO – PASCUA DE...

Hch 10,34.37-43; Sal 117; Col 3,1-4; Jn 20,1-9 No hay...
seguir leyendo
VIGILIA PASCUAL
04 Abr 2026

Vigilia Pascual

Esta es, hermanos, la noche de las noches, la más...
seguir leyendo
VIERNES SANTO
31 Mar 2026

Viernes Santo en la...

"¡Salve, cruz glorio­sa, árbol único en nobleza! Jamás el bosque...
seguir leyendo
Trinitarios
Provincia del Espíritu Santo
Facebook-f Twitter Instagram Youtube Whatsapp

Espacio desarrollado por ©Universo GlobalEduca

Aviso Legal | Política de Privacidad | Cookies
  • Facebook
  • Twitter
  • Instagram
  • YouTube
  • WhatsApp