El pasado 8 de junio de 2024, la ciudad de Antequera fue el escenario del encuentro anual de la Pastoral Penitenciaria, que celebró su 21ª Asamblea regional. Más de sesenta miembros provenientes de diversas provincias se reunieron bajo el lema «La Pastoral Penitenciaria en el corazón de la Diócesis», reafirmando su compromiso con una misión que trasciende los muros de los centros penitenciarios.
La asamblea contó con la destacada presencia del Arzobispo de Sevilla, D. José Ángel Saiz Meneses, quien ofreció una reflexión profunda sobre la esencia y la importancia de la Pastoral Penitenciaria dentro de la Pastoral Diocesana. En su intervención, el Arzobispo valoró la misión pastoral en los centros penitenciarios, describiéndola como una pastoral que se dedica a “la periferia de las periferias existenciales”, representando una Iglesia “en salida” que vive y comparte un carisma especial al servicio de los privados de libertad.

La Pastoral Penitenciaria, explicó Saiz Meneses, actúa como una “cuasi parroquia” dentro del ámbito penitenciario, evangelizando y celebrando la fe junto a la “comunidad cristiana en prisión” conformada por los internos e internas. Estos últimos ocupan un lugar preferente en el corazón de Jesús, quien se encuentra en las periferias y en los márgenes de la sociedad. Recordó las palabras de Cristo: “estuve en la cárcel y vinisteis a verme”, subrayando que el encuentro con Jesús en estos lugares de sufrimiento y exclusión es transformador, capaz de cambiar vidas y corazones, guiando a los internos hacia una verdadera conversión y libertad.
La misión evangelizadora de la Pastoral Penitenciaria, según el Arzobispo, debe integrarse profundamente en el corazón de la Iglesia diocesana, a través de sus estructuras pastorales. Esto implica una comunicación constante con el Obispo, así como la participación en consejos pastorales y arciprestales, y una presencia activa en parroquias, grupos y movimientos. Además, destacó la importancia de utilizar los medios de comunicación para sensibilizar tanto a los cristianos como a la sociedad en general sobre esta labor.
D. José Ángel Saiz Meneses, con una vasta experiencia en este campo, fue el Obispo responsable del Departamento Nacional de Pastoral Penitenciaria durante seis años, antes de ser nombrado Arzobispo de Sevilla. Su trayectoria y la de otros obispos que han liderado esta pastoral, como Vicente Jiménez, Juan José Omella, José Cobo y Florencio Roselló, quienes posteriormente asumieron responsabilidades eclesiales más altas, son un claro indicio de la importancia y el impacto de esta pastoral en el seno de la Iglesia.
La asamblea en Antequera no solo reforzó el impulso de la Pastoral Penitenciaria en Andalucía, sino que también reafirmó su papel como una acción evangelizadora y misionera que lleva la “alegría del Evangelio” a los corazones de aquellos en la periferia, facilitando su reintegración en la familia y la sociedad. Este encuentro fue un testimonio del compromiso de la Iglesia con los más vulnerables, reflejando una dedicación inquebrantable hacia una misión que transforma vidas y construye puentes de esperanza y reconciliación.