Granada vuelve a ponerse a los pies de su Patrona durante estos días con motivo de la tradicional Novena a la Virgen de las Angustias, que este año cuenta con la predicación del religioso trinitario P. Ignacio Rojas.
Durante estos nueve días, el P. Ignacio está acompañando a los granadinos en este tiempo de oración y devoción mariana, invitando a contemplar de una manera especial la imagen de la Virgen de las Angustias y a descubrir, a través de ella, el misterio de María junto a Cristo.
La predicación de este año propone un camino muy concreto: recorrer poco a poco la imagen de la Patrona de Granada. Como quien se acerca lentamente a un misterio, cada jornada permite detenerse en uno de sus elementos y descubrir en él un mensaje de fe.
El itinerario comienza por los pies de la Virgen y va ascendiendo progresivamente por su figura: su manto, su regazo, el cuerpo muerto de Jesús que María sostiene, sus manos, su corazón y su maternidad, hasta llegar a su rostro y a sus ojos. Una mirada que, como ha señalado el P. Ignacio, no parece dirigirse únicamente al Hijo que sostiene, sino que se abre también sobre toda Granada.
Finalmente, la novena conduce hasta el Cristo yaciente que María muestra y entrega a la contemplación de los fieles.
Esta propuesta de predicación adquiere además un significado especial en el contexto que ha vivido la ciudad en los últimos tiempos. Los terremotos que se han sucedido en Granada han despertado sentimientos de preocupación e inquietud en muchos ciudadanos. Ante esta realidad, el P. Ignacio invita a poner también a los pies de la Virgen las angustias, los temores y las esperanzas de toda la ciudad.
La Novena se convierte así en una ocasión para presentar ante la Patrona la vida concreta de Granada y de quienes la habitan. Una ciudad que, una vez más, vuelve su mirada hacia María para pedir su protección y consuelo, y para dejar ante ella aquello que preocupa y aquello que se espera.
Desde la espiritualidad trinitaria, la presencia del P. Ignacio en esta celebración constituye también una oportunidad para poner de manifiesto la misión de los religiosos trinitarios en medio de la Iglesia y de la sociedad: acompañar, anunciar el Evangelio y acercar a las personas a Cristo, especialmente allí donde se experimentan situaciones de sufrimiento, angustia o necesidad de esperanza.
A lo largo de estos días, numerosos granadinos se acercan a la Basílica de Nuestra Señora de las Angustias para participar en la celebración de la Novena y escuchar la predicación del P. Ignacio Rojas.
Nueve días para mirar a María despacio. Nueve días para poner a sus pies la vida de cada persona y la vida de toda una ciudad. Y nueve días para dejar que la mirada de la Virgen de las Angustias conduzca, una vez más, hasta Cristo.
