La imagen de Nuestro Padre Jesús del Rescate es acogida por los Trinitarios en el Parque Nueva Granada, en una semana de gracia y misión que evoca el corazón del carisma trinitario: redimir al cautivo, consolar al que sufre, anunciar la libertad en Cristo.
La Parroquia trinitaria de San Juan Bautista, en el barrio del Parque Nueva Granada, se convierte esta semana en puerta abierta al misterio de la redención, al acoger entre sus muros y su gente a Nuestro Padre Jesús del Rescate, imagen titular de la centenaria Hermandad del Rescate.
Este acontecimiento, enmarcado en la misión evangelizadora por el centenario de la hermandad, no es solo un traslado devocional ni una visita protocolaria. Es una epifanía del carisma trinitario, un signo visible de aquello que los santos fundadores Juan de Mata y Félix de Valois soñaron: traer a Cristo al centro de la vida, para rescatar y sanar a los que viven en esclavitud, física o espiritual.
Un símbolo viviente del carisma trinitario
El Señor del Rescate, con sus manos atadas, su mirada herida pero amorosa, representa al Cristo que entra en nuestra historia para cargar con el dolor humano, para redimirnos no desde la distancia, sino desde la carne doliente de los que sufren.
Acoger esta imagen en una parroquia trinitaria, en el corazón de un barrio con tantas heridas y esperanzas, es hacer presente una y otra vez el mandato fundacional: “Para la redención de los cautivos”. Es decir, para romper cadenas, consolar, liberar y acompañar.
No es casual que la misión esté consagrada a realidades tan profundamente trinitarias: la paz, la libertad de los cautivos, la dignidad de la familia, el cuidado de los enfermos, la memoria de los cristianos perseguidos. Cada jornada es una catequesis vivida sobre el rostro de Dios Trinidad, que libera, consuela y abraza a través de su Iglesia.
La parroquia, casa del Rescate
Durante esta semana, la Parroquia San Juan Bautista se convierte en “casa del Rescate”, en hospital de campaña y escuela de misericordia. A través de la oración, la Eucaristía, los testimonios y las visitas, el barrio entero es llamado a descubrir que Cristo sigue rescatando hoy, especialmente en aquellos rostros que el mundo olvida: los presos, los enfermos, los niños, los mayores, los perseguidos por su fe.
La comunidad trinitaria, fiel a su misión secular, acompaña esta misión con su vida y su servicio, recordando que no hay espiritualidad auténtica sin encarnación en el dolor ajeno. Por eso, la misión no es un fin en sí mismo, sino un acto de comunión con el Cristo cautivo, que libera a quienes lo encuentran.
El Señor del Rescate pasa… y nos transforma
Su paso por el Parque Nueva Granada dejará una huella de esperanza y fraternidad, como ya lo hizo en tantas generaciones de cofrades, religiosos y devotos que encontraron en Él al Dios que no se cansa de tender la mano.
La clausura de esta misión no será un final, sino un envío: una comunidad trinitaria renovada en el amor redentor, dispuesta a seguir rescatando con Cristo, allí donde haya dolor, soledad o cautiverio.
Fuente y fotografía: Ideal https://www.ideal.es/semanasantagranada/senor-rescate-llega-parque-nueva-granada-20250604112026-nt.html