Hoy, 17 de octubre, la Familia Trinitaria da comienzo al Septenario de Oración por los Cristianos Perseguidos, una iniciativa que se extenderá hasta el próximo 23 de octubre, día en que se celebra la fiesta del Santísimo Redentor. Este periodo de oración busca unir a la Iglesia en una súplica ferviente por todos aquellos que sufren persecución y martirio a causa de su fe en Cristo.
La fecha de inicio, el 17 de octubre, coincide con la memoria de San Ignacio de Antioquía, mártir del siglo II, un testimonio clave del sacrificio y la entrega por la fe. El septenario culminará en la fiesta del Santísimo Redentor, día especialmente significativo para las Órdenes redentoras, como los Trinitarios y Mercedarios, cuya misión se centra en la liberación de los cautivos y la asistencia a los cristianos perseguidos.
Este tiempo de oración tiene un fuerte arraigo en la historia de la Iglesia y en la misión de la Orden Trinitaria. El Jueves Santo, en el Cenáculo de Jerusalén, Jesús celebró la Última Cena con sus discípulos, anticipando su persecución, martirio y muerte. Allí, la Eucaristía se convierte en el sacramento de la redención, fuente de fortaleza para la misión que Cristo confió a su Iglesia. También en el Cenáculo, en Pentecostés, el Espíritu Santo descendió sobre los apóstoles, dando inicio a la misión eclesial. Estos dos acontecimientos, Eucaristía y Pentecostés, muestran la conexión inseparable entre el sacramento de la redención y la misión de la Iglesia.
San Juan de Mata, fundador de la Orden de la Santísima Trinidad, recibió su vocación durante una visión en su Primera Misa, en la que vio al Señor entre dos cautivos que debían ser liberados. Este hecho, estrechamente vinculado a la misión de la redención, es el origen del carisma trinitario, que continúa hoy en día asistiendo a los cristianos perseguidos.
El Septenario de Oración por los Cristianos Perseguidos está profundamente cimentado en esta misión redentora. Al igual que Cristo salió del Cenáculo hacia su propia persecución y martirio, la misión de los redentores parte de la Eucaristía para servir a quienes son perseguidos por su fe. Durante estos días, las oraciones y misas estarán especialmente dedicadas a pedir por la concordia, la paz, la justicia y, sobre todo, por aquellos que sufren por seguir a Cristo.
La Orden Trinitaria invita a todos los fieles a unirse a este septenario, siguiendo los textos litúrgicos del Misal Romano y el Propio de las Misas de la Santísima Trinidad. Con su oración y apoyo, la Iglesia universal dará testimonio de su compromiso con los cristianos perseguidos, recordando que en Cristo Redentor está la fuerza para seguir adelante en la misión de liberación y esperanza.