El próximo sábado 5 de octubre, se llevará a cabo un emotivo encuentro en Santiago de Compostela, en el marco de la peregrinación del Camino de Santiago, organizada por la Pastoral Penitenciaria de la Conferencia Episcopal Española. La actividad, que involucra a 14 centros penitenciarios de toda España, congregará a 240 participantes, entre ellos internos, funcionarios, capellanes y voluntarios.
Los obispos D. Francisco José Prieto Fernández, arzobispo de Santiago, y D. Fernando García Cadiñanos, obispo de Mondoñedo-Ferrol y anterior responsable de la Pastoral Penitenciaria, encabezan esta peregrinación caminando junto a los internos, en un claro gesto de cercanía y acompañamiento espiritual. Cada centro penitenciario ha organizado su propio recorrido por el Camino de Santiago, con rutas que en algunos casos coinciden. Los internos son acompañados por capellanes y voluntarios de la Pastoral Penitenciaria, quienes los guían en este viaje de fe y reflexión. Además, los religiosos trinitarios Paulino Alonso, Aurelio Gil y Sergio García, también participan activamente en esta experiencia.
El momento más significativo tendrá lugar el 5 de octubre, cuando todos los grupos se reúnan a las 9:45 horas en el Monte do Gozo, desde donde emprenderán juntos la última etapa hacia la Catedral de Santiago. La entrada a la catedral está prevista para las 11:45 horas, por la Puerta de la Inmaculada, en un acto cargado de simbolismo. A las 12:00 horas, todos los participantes asistirán a la tradicional misa del peregrino. Tras la celebración eucarística, los peregrinos se reunirán en el Seminario Mayor para un encuentro y comida fraternal. La jornada concluirá con una emotiva despedida a las 16:00 horas.
Este acto no solo simboliza una experiencia espiritual para los internos, sino también una oportunidad de reinserción, cargada de esperanza y fe. La Pastoral Penitenciaria reafirma su compromiso de acompañar a los más vulnerables, ofreciendo un espacio de reflexión y redención a través de la peregrinación.
Fotografía: Grupo de C. Penitenciario de Botafuegos junto al religioso trinitario, P. Aurelio Gil de la Casa.