DOMINGO IV DE CUARESMA

"Lo mismo que Moisés elevó la serpiente en el desierto, así tiene que ser elevado el Hijo del hombre, para que todo el que cree en él tenga vida eterna. Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen en él, sino que tengan vida eterna"

DOMINGO III DE CUARESMA

«Quitad esto de aquí; no convirtáis en un mercado la casa de mi Padre.»

DOMINGO II DE CUARESMA

Se formó una nube que los cubrió, y salió una voz de la nube: «Este es mi Hijo amado; escuchadlo.»

DOMINGO I DE CUARESMA

Decía: «Se ha cumplido el plazo, está cerca el reino de Dios: convertíos y creed en el Evangelio.»

S. JUAN BAUTISTA DE LA CONCEPCION

Reformador de la Orden de la Santísima Trinidad

DOMINGO VI TIEMPO ORDINARIO

«Si quieres, puedes limpiarme.»
Sintiendo lástima, extendió la mano y lo tocó, diciendo: «Quiero: queda limpio.»
 

DOMINGO V TIEMPO ORDINARIO

Él les respondió: «Vámonos a otra parte, a las aldeas cercanas, para predicar también allí; que para eso he salido.»

DOMINGO IV TIEMPO ORDINARIO

"Se quedaron asombrados de su doctrina, porque no enseñaba como los escribas, sino con autoridad"

DOMINGO III TIEMPO ORDINARIO

Decía: «Se ha cumplido el plazo, está cerca el reino de Dios: convertíos y creed en el Evangelio.»

DOMINGO II TIEMPO ORDINARIO

Los dos discípulos oyeron sus palabras y siguieron a Jesús. Jesús se volvió y, al ver que lo seguían, les pregunta: «¿Qué buscáis?» Ellos le contestaron: «Rabí (que significa Maestro), ¿dónde vives?»  Él les dijo: «Venid y lo veréis.»